Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 09:52

“Le pido más humanidad en sus palabras”

“Le pido más humanidad en sus palabras”

Las ideologías, al igual que las religiones, construyen una explicación total del universo, la sociedad y la historia, sobre la cual establecen imperativos de acción para sus adherentes. En muchos casos las ideologías recurren a lenguajes y estrategias de las religiones para reafirmarse como reales, sobre todo en aquellas circunstancias en que los datos de la compleja y cruda realidad les contradicen, como suele suceder en situaciones de aguda crisis social. Peor aún, esas ideologías tuercen más los hechos cuando están al servicio de un poder que niega la realidad de sufrimiento de la gente a la que dice servir. De manera general, estas dinámicas fueron advertidas por pensadores de la posguerra como Albert Camus, quien reflejó esta crítica a las ideologías en su novela “La Peste” y “El hombre en rebelión”.

Algo parecido experimentamos estos días en Bolivia, en medio de la segunda ola del COVID-19. Una ciudadana, que viene acompañando la dura realidad de enfermedad por COVID de varios de sus familiares, le impetró al presidente Arce “le pido más humanidad en sus palabras”, en una extensa carta (https://twitter.com/tanlogico/status/1350845555761700865). Le interpeló por aquella infausta frase que el Presidente ha reiterado –“aguantar”– a tiempo de justificar la carencia de estrategia gubernamental frente al rebrote epidémico, y limitándose a estrellar su crítica al anterior “gobierno de facto”. Ante ello, los oficiosos defensores del gobierno del MAS levantaron una campaña contra la ciudadana, llamándola “pitita” y disparando con indolencia una sarta de acusaciones falsas contra ella.

Como Camus en “La Peste”, la interpelación de la ciudadana a las falacias argumentativas del poder hace patente la atroz realidad de padecimiento de tantas personas, y muestra el escándalo ético que suscita la banalización de la vida humana por quien tiene a su cargo liderizar una estrategia inteligente frente a la pandemia.

La política que sobrepone ideologías o construcciones argumentativas falaces que niegan o evaden el sufrimiento humano, manifiesta un alto grado de degeneración. Ante ello, siguiendo la propuesta de Camus, ha de emerger en nosotros un imperativo de rebelión, que es la materia prima para recuperar la ética para la política. 

UN POCO DE SAL

MIGUEL ÁNGEL MIRANDA H.

Filósofo y teólogo laico 

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