Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 09:43

El ocaso del reinado de la ficción

El ocaso del reinado de la ficción

Un artículo en el último número del periódico Pukara (“Redentores de la política contemporánea: algunas similitudes entre el MAS y el MNR”) nos da pie a comprender el momento de decadencia en el que se encuentra el proyecto político del MAS, y comprender también la profundidad de la crisis política en que nos encontramos, en el ocaso de un “reinado de la ficción”.

Sin proyecto político serio; sin mostrar y mucho menos honrar un sistema consistente de ideas, valores y principios; esquivando nombrar a la crisis económica por su nombre; distorsionando los hechos, sin autocrítica; sosteniendo los fragmentados apoyos de sus bases sociales con prebendas y loteo de reparticiones del Estado… lo que el régimen de Arce-Choquehuanca muestra es una trágica y deficiente administración de este momento histórico de decadencia.

Si bien, tras el no menos desastroso régimen de Áñez, el MAS logró un engañoso 55% de los votos, los intentos de hacer creíble la vigencia de una “revolución democrático cultural” son estériles. 

El régimen de Arce no puede abrir futuro cierto alguno, pues cuando la realidad le expone las necesidades de la población, este le responde con una exacerbada distorsión de los hechos (“es culpa de los golpistas”), ejerciendo violencia sobre ella, para que se ajuste a su narrativa repleta de falacias.

Pero hay un elemento más que expone la hondura abismal de la crisis política, particularmente visible en las prácticas de actores del MAS en contexto de pandemia: la utilización de la tragedia humana con fines electorales y partidarios. Cuando la práctica política naturaliza el rebasamiento de un fino límite de la ética, expresado en el respeto por la vida humana, se enciende la señal de alerta de un “esto es el colmo”. Pero, además, un extremo de degeneración e indolencia no solo está limitado por la voluntad subjetiva de un “no deber ser” ético, sino por la misma falta de condiciones reales de ser sostenible.

Las tristes elecciones subnacionales nos muestran que aún no se ve en el horizonte proyectos políticos nuevos. Aun así, estos solo van a emerger si nos tomamos en serio esos límites que están señalados para todo proyecto político que se precie de ser serio. Es necesario volver a la realidad, con sobriedad y honestidad. 

UN POCO DE SAL

MIGUEL ÁNGEL MIRANDA H.

Filósofo y teólogo laico 

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