Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 26 de enero de 2022
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Superávit comercial

Superávit comercial

El superávit comercial se da cuando las exportaciones son mayores a las importaciones. En este aspecto y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), hasta noviembre de 2021 nuestras exportaciones alcanzaron a 9.935 millones de dólares, mientras que nuestras importaciones fueron 8.206 millones, logrando un superávit de 1.729 millones de dólares.

Estos datos tienen un aspecto muy particular, rompe el récord de la actividad manufacturera, alcanzando a 5.022 millones de dólares, vale decir, el 50,5% del total de nuestras exportaciones, dejando a los hidrocarburos en un tercer lugar con solo 2.063 millones y a la minería con 2.456 millones de dólares.

Pero este logro no es fruto de la suerte o la casualidad, como seguro saldrán a decir nuestros eternos analistas económicos, es el resultado de la política económica que se viene aplicando en el país; en una primera instancia se fomentó la demanda interna mediante los bonos sociales, políticas salariales y otras medidas que mejoraron los ingresos de los bolivianos.

A partir de 2014 y 2015, cuando algunos “analistas económicos” y pronosticadores de la crisis criticaban al gobierno indicando que las reservas estaban disminuyendo y la deuda se estaba incrementando, síntoma infalible (para estos opinadores) que el modelo económico empezaba a desgastarse y que la catástrofe económica estaba dando sus primeros pasos queriendo crear desconfianza en los bolivianos, nunca quisieron aceptar que la utilización de las reservas y el acceso al crédito era para inversión en activos productivos desde plantas industriales, termoeléctricas, caminos etc.

A este aspecto hay que analizar, esta segunda parte del modelo que es el incentivo de la oferta interna (producción), la facilidad del crédito mediante fideicomisos y otros, con tasas de intereses de 0,5% para la sustitución de importaciones, no pago del IVA cuando se realicen importaciones de bienes de capital y/o industria, sin olvidar la fortaleza de la moneda nacional que mantiene su poder adquisitivo haciendo que los bolivianos inviertan, ahorren y gasten en bolivianos.

Lo anteriormente descrito se puede apreciar en las importaciones con un total de 8.206 millones de dólares, el 48,4% (3.990 millones) son suministros industriales y bienes de capital; luego están lubricantes y equipos de transporte y accesorios con 2.688 millones y solo el 19% son importaciones de alimentos, bebidas y artículos de consumo.

El superávit de más de 1.700 millones de dólares fortalece el sistema financiero y la economía nacional, pero también tiene su influencia en el aspecto social. Ahí podemos analizar la disminución del desempleo, que de acuerdo a datos el 2020 llegó al 12%, mientras que a octubre 2021 se redujo a 5,2%. El dinamismo de las exportaciones hace que las empresas dedicadas a este rubro demanden trabajadores, sin olvidar el efecto multiplicador en otros sectores de la economía.

Nuestra economía no está como la de Suiza o la de Canadá, pero vamos avanzando y está mucho mejor que en la etapa neoliberal que le tocó vivir a Bolivia. Aunque los Nostradamus de la economía, que siempre predicen la catástrofe económica y que nunca llega, traten de sembrar desconfianza en la población, seguimos avanzando y mejorando, el camino es largo pero ya dimos los primeros pasos.

FORO

MIGUEL ÁNGEL MARAÑÓN URQUIDI

Economista

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