Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 01 de julio de 2022
  • Actualizado 14:58

Nadie quiere comprar los bonos soberanos

Nadie quiere comprar los bonos soberanos

Los eternos agoreros de las crisis económicas, ahora nos salen con que el Gobierno nacional fracasó en su intento de colocar los bonos soberanos en el mercado financiero internacional. Algunos más osados, como siempre, tratan de convencernos que este indicador financiero es otra señal de la crisis económica y que ahora sí va a llegar la catástrofe financiera al país; aseguran que el gobierno sube la tasa de interés a 7,5% para un poco más rogarles a los financiadores internacionales que adquieran dichos bonos.

Los bonos soberanos son un instrumento financiero mediante el cual los países pueden captar recursos de “libre disposición”, que en la mayoría de los casos y como es el de Bolivia, para utilizarlos en proyectos productivos. La tasa de interés que acompañan estos bonos va de acuerdo a la calificación de entidades internacionales que miden el “riesgo país”.

En este sentido, en la gestión 2012 cuando se emitieron los bonos soberanos y que tienen como finalización la presente gestión, la tasa de interés fue 4,87% y la calificación del país llegaba a BB. Con el gobierno de facto sumado a las consecuencia de la pandemia, la calificación de entidades internacionales como Moodys y otras redujeron 2 peldaños, vale decir, que según estas entidades internacionales se incrementó el riesgo de invertir en nuestro país, por tanto, la tasa de interés de los bonos se incrementó.

Existen otros factores a nivel internacional que también influyen en las tasas de intereses del sistema financiero internacional, por ejemplo, tenemos la inflación por la cual se vio afectada la economía norteamericana, (situación que no ocurrió en 40 años), la crisis de Rusia y Ucrania que tiene su efecto en Europa y que también hace que las tasas de intereses se incrementen por la incertidumbre que generan en el mercado. En este sentido, estos agoreros pretenden confundir a la ciudadanía ocultando estos factores internacionales y ligando el incremento de la tasa de interés a un supuesto mal manejo de la economía de nacional.

Pese a esa disminución en la calificación de organismos internacionales, la mayoría de los inversores vuelven a confiar en el desempeño económico del país mediante la recompra de los Bonos Solidarios (por 850 millones de bolivianos), recompra que no significa incremento de la deuda, ya que el monto adeudado solo recorre en la fecha de finalización; la certidumbre que ofrece al país mediante el gobierno democráticamente elegido, genera expectativas positivas a nivel internacional, lo que no ocurrió con la asonada de noviembre de 2019 y la posterior imposición de una presidenta apoyada por militares y policía que solo demostró un pésimo manejo de las finanzas públicas.

Aunque nuestros eternos analistas económicos que auguran la crisis económica durante 15 años, traten de confundir a la población analizando y mostrando algunos datos aislados y no la globalidad de los mismos, la población, organismos internacionales, inversores y países sí confían en los resultados sociales y financieros del país, lo cual se expresa en que Bolivia vuelve a ser un país que tiene un desempeño económico adecuado y que cuenta con el respaldo de la mayoría de sus habitantes.

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