Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 05 de marzo de 2024
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Urbanismo y participación ciudadana

Urbanismo y participación ciudadana

Resulta categórico analizar el comportamiento actual de la urbanización, el proceso de planificación desde una perspectiva global, el compromiso de los actores inmersos en el desarrollo urbano, sus retos frente a la dinámica integral y el análisis del impacto ambiental que produce su crecimiento. El urbanismo como dimensión política requiere de una constante evaluación de su conducta y la obligación de actualizar sus técnicas, instrumentos y normativas frente a los procesos multidimensionales de acción periódica. El carácter local del urbanismo asigna a cada ciudad una determinada personalidad en respuesta a la normativa jurídica establecida para su caso. En el caso de Cochabamba, es necesario trabajar aspectos específicos vinculados con un proceso de urbanización complejo y dual. Primero, la integración al tejido urbano de una periferia dispersa con precaria infraestructura, mala calidad de espacios públicos, degradación de colectivos marginales y poca renovación urbana. Segundo, la conexión del otro segmento de la ciudad compacta, provista de confort urbano, con grandes proyectos terciarios, aunque sin planificación; con un centro histórico turitificado y museificado que mira la ciudad solo como mercancía ignorando la paridad social. La ausencia de políticas urbanas de satisfacción integral y el laissez faire por parte del Gobierno local, no apoyan al logro equilibrado del territorio, no favorecen a la dotación de centralidades e infraestructura a todos los segmentos de presión urbanizadora, ni permiten una regulación del costo de suelo ni una reducción de bienes contemplativos.

Los intereses sectoriales inciden en el crecimiento de la desigualdad social, la precarización de la habitabilidad urbana de las clases marginales y la generación de espacios excluyentes, creando barreras simbólicas que encubren la diferenciación social. La generación de archipiélagos ambientales al interior de barrios exclusivos, producción de infraestructura extrema con despilfarro de suelo y alto costo de energía no renovable es parte del aporte discriminativo de manejo del espacio urbano. Un derecho a la ciudad homogéneo e incluyente requiere de la participación ciudadana en un rol determinante para proporcionar credibilidad y confianza a un conjunto de planteamientos y propuestas derivados de diversos colectivos sociales y decisiones técnicas, fuera del establishment sociopolítico de la administración pública, que a la fecha no ha respondido eficientemente a la solución de la problemática urbana.

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