Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 23 de septiembre de 2021
  • Actualizado 10:52

Pensar la ciudad

Pensar la ciudad

Los procesos de urbanización son resultado del comportamiento social de sus habitantes. La fragmentación sociorresidencial y ecológica producida entre campo y ciudad, entre la centralidad del casco urbano y su periferia, son respuesta al ordenamiento legal vigente que condiciona escenarios de apropiación visibles en resultados espaciales de las relaciones de poder y las divisiones emergentes de actividades sociales y económicas en permanente evolución.

El crecimiento urbano acelerado genera gran complejidad en la conformación de nuevas ciudades consolidando el principio de los hongos urbanos. Su capacidad de avenencia a nuevas condiciones o su adaptación y desarrollo en cualquier medio, forma asociaciones de beneficio colectivo originando contextos con cualidad consumista de recursos, energía y generación de residuos que impactan de diferente manera en la vida urbana. Involucra asumir una cantidad de ciudades por año, que en un futuro inmediato demandará incorporar centros rurales en ciudades nuevas, como parte de un comportamiento característico latinoamericano iniciado muchos años atrás y cuya base se conecta con el fenómeno de migración campo-ciudad.

Destaca la necesidad de pensar la ciudad, con aporte en la toma de decisiones, el mejoramiento de la gestión pública y el análisis de la dinámica urbana nacional, visto desde diferentes escalas de la administración pública -gobernación y municipios-, como también desde las organizaciones sociales, los sectores privados y la academia, capaces de generar información primordial para el conocimiento de las ciudades, útil para: 1. Evaluar y comparar el territorio a partir de una base conceptual y metodológica. 2. Generar investigación estadística y geográfica relevante en diversos ámbitos del desarrollo. 3. Crear políticas públicas de planificación del desarrollo urbano y ordenamiento territorial. 4. Planificar la gestión del desarrollo urbano en las diversas entidades de gobierno.

Las instancias públicas encargadas del ordenamiento territorial, la planificación o el desarrollo urbano-regional y su respectiva normativa, deben guiar los avances que experimentarán las ciudades, garantizando una relación empática con el medio ambiente, incorporando criterios eficientes en los programas de la administración pública subnacional.

CULTURA, ZOOCIUDAD Y TERRITORIO

MARKO QUIROGA BERAZAÍN, Ph. D.

Investigador CEPLAG - UMSS

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