Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de mayo de 2022
  • Actualizado 22:44

Hacia una Cochabamba sostenible

Hacia una Cochabamba sostenible

La acelerada y desordenada expansión histórica que ha sufrido la ciudad metropolitana, ha sobrepasado la capacidad de administraciones locales para generar paralelamente servicios socioambientales y urbanísticos adecuados que aporten en el mejoramiento de la calidad de vida urbana.

Los procesos migratorios de población proveniente de diversas regiones hacia la “gran ciudad” en búsqueda de oportunidades y mejores condiciones, establecen como resultados el crecimiento insular en los sectores suburbanos y periurbanos, ampliando la marginalidad y la pobreza que unida a una anomia institucional, incide en un manejo administrativo deficitario en la toma de decisiones, incapaz de superar la creciente entropía. 

Paralelo al proceso expansivo emerge la creciente necesidad de reparar el déficit cuali-cuantitativo de viviendas, procurar infraestructura y servicios urbanos adecuados, mejorar la degradación del medio ambiente, y reducir la precariedad en las condiciones laborales de manera apropiada. De no remediar estos aspectos acertadamente, se profundizará la pobreza con la consecuente desarticulación (en muchos casos) familiar y de la sociedad en general, y la posibilidad de amplificar las tensiones sociales a escala universal. La congestión de la “gran ciudad”, la conformación de barrios pobres altamente peligrosos y el incremento de actividades delictivas, determinan un medio hostil e ineficiente en la producción de bienes y servicios. La emergencia de esta problemática social demanda de una estrategia integral capaz de hacer frente a la anarquía; utilizando los recursos económicos municipales para optimizar el uso del espacio público y restaurar el bienestar de los habitantes urbanos.

Esta situación exige que las administraciones locales emprendan acciones eficientes con respuestas rápidas, para elaborar y materializar programas, proyectos y otros aciertos tendientes a superar esta realidad, dentro de una planificación urbana y en consideración de nuevos paradigmas de desarrollo. 

Consolidar una ciudad democrática es un desafío latente, un aspecto abierto de confrontación de valores e intereses, un reto a la innovación política, a la entelequia urbanística y a la congregación cívica participativa en la perspectiva de alcanzar una gestión integral territorial con equidad y justicia social. 

CULTURA, ZOOCIUDAD Y TERRITORIO

MARKO QUIROGA BERAZAÍN, Ph.D.

Investigador CEPLAG - UMSS

[email protected]

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