Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 24 de octubre de 2021
  • Actualizado 01:16

La ciudad pospandemia

La ciudad pospandemia

Los problemas vinculados con la pandemia demandan una nueva forma de pensar la ciudad y redefinir el espacio público; desde la calle hasta la complejidad del área urbana integral, en la posibilidad de establecer un modelo ideal que permita una tendencia urbana de solución apropiada a la presente y futuras alertas de salubridad. 

Más allá de las nociones de una "nueva normalidad" que podría ser más desigual que la “desigual normalidad" (presente antes de la llegada del coronavirus), la infraestructura, los equipamientos y los servicios necesitan ser adaptados a otras posibles amenazas sanitarias potenciales. En este sentido, las políticas de desarrollo urbano deben constituirse en resortes de resiliencia y preparación.

La pandemia parece confirmar que localmente se sufren los efectos de los cambios a grandes escalas, pero es incierta la posibilidad de orientar esos cambios desde lo local. Las posibilidades de acción parecen limitarse a la adaptación en pequeña escala. La desigualdad, las brechas digitales, la desinformación, los problemas de legitimidad institucional y la forzosa dificultad de encontrarse físicamente limitan aún más estas posibilidades.

No existe una receta universal para generar capacidad de resiliencia y preparación. Las respuestas, locales o de mayor escala, se construyen en la práctica, tanto desde abajo como desde arriba, donde los procesos de participación pueden aportar a la resiliencia mediante el incremento de la legitimidad institucional y de la confianza interpersonal.

La incertidumbre continúa en relación con el curso de la pandemia. Los modelos matemáticos son imperfectos y, para el caso del coronavirus, en la mayoría de las proyecciones dieron resultados equivocados y pocos países se acercaron al aplanamiento de la curva de contagio. La capacidad de conocimiento, reacción y resiliencia de las sociedades es limitada. En muchos casos, la falta de corresponsabilidad entre Estado, agentes económicos y comunidad recarga en las familias el peso, la interpretación de los fenómenos, la reacción y los resultados asociados.

Pensar la ciudad pospandemia destaca la necesidad de generar sinergia entre la forma (apariencia visible, física y tridimensional de la ciudad), estructura (aspectos físico-naturales y artificiales-construidos que sistematizan la ciudad) y tejido urbano (red interinstitucional para el funcionamiento y la vitalidad de la ciudad). Las ciudades no pueden ser las mismas que antes de la llegada de la COVID-19.

CIUDAD SUSTENTABLE

MARKO QUIROGA BERAZAÍN Ph. D.

Investigador CEPLAG – UMSS

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