Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 18:09

Acelerada urbanización y débil desarrollo

Acelerada urbanización y débil desarrollo

El comportamiento urbanístico de la ciudad de Cochabamba revela una acelerada y desordenada expansión, con baja cobertura de servicios y exigua conectividad; desigualdad socioeconómica, fragmentación espacial y falta de acceso a oportunidades.

Siendo medular su función para el desarrollo integral, la realidad no refleja una planificación eficiente, incidiendo negativamente en el bienestar y la calidad de vida urbana, obstruyendo su potencial productivo, evidenciando una clara ralentización de su desarrollo económico y social, y relegando su condición de sustentabilidad.

El impacto producido debido al fenómeno migracional interno, solo ha caracterizado la expansión horizontal dispersa que engrosa la periferia marginal, en un visible modelo de crecimiento urbano insostenible. La actividad laboral de estos ciudadanos, amplía la informalidad ya presente, reflejando el bajo desarrollo social alcanzado.

Este fenómeno expansivo eleva la incompatibilidad entre los núcleos residenciales marginales y el acceso a la movilidad urbana, ampliando distancias y tiempos para el desplazamiento cotidiano. La ciudad en su letargo y falta de modernización en términos de planificación -paralela al crecimiento demográfico y a la multiplicidad de actividades desplegadas en un modelo monocéntrico-, destaca alta congestión vial, contaminación ambiental, incremento del índice de accidentalidad y creciente inequidad. El aumento desmedido del parque automotor en una infraestructura obsoleta, casi disfuncional y poco atendida en los últimos años, remarca también problemas de movilidad espacial. 

Una forma de mejorar esta situación, apunta a controlar la ampliación de la mancha urbana mediante planificación de mediano y largo plazo; el mejoramiento de la movilidad urbana mediante un sistema intermodal de transporte público masivo; la creación de vialidades específicas, la incorporación de ciclovías; la optimización de centralidades y espacios públicos arbolados, y la innovación de conectores urbanos con características peatonales. 

Queda mucho por trabajar. Convertir la ciudad en espacio seguro y confortable, es tarea obligatoria de las autoridades en un trabajo conjunto con la sociedad civil, mejorando su estrategia productiva, competitiva, equitativa, habitable, y bien gobernada, mediante políticas urbanas de beneficio colectivo.

CIUDAD SUSTENTABLE

MARKO QUIROGA BERAZAÍN, Ph.D.

Investigador CEPLAG – UMSS

[email protected]

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