Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 17 de octubre de 2021
  • Actualizado 21:26

Publicidad engañosa y alimentación

Publicidad engañosa y alimentación

Como ya dijimos en un anterior artículo, la alimentación sana es la base para tener buena salud y estar libres de dolencias que son producidas por alimentos nocivos y peligrosos, es decir, garantizar la ingesta de inocuidad alimentaria. Entendemos por inocuidad a la característica sanitaria para que un servicio o producto no cause daño a la salud de los usuarios y consumidoras. 

Vale la pena informar que existen instancias estatales encargadas de garantizar un consumo sano y de calidad para toda la población boliviana, como el Viceministerio de Defensa del Consumidor en el gobierno central y en los municipios hay oficinas de Defensa del Consumidor e Inocuidad Alimentaria. Estas oficinas deberían realizar acciones permanentes de revisión de los productos alimenticios y del estado de los servicios básicos, financieros y todo lo que tenga que ver con el uso y el consumo, y también frenar drásticamente el contrabando que entra a nuestro país sin ningún control y que, además, atenta contra la producción de los y las campesinas que en muchos casos no rescatan su inversión y, por ello, cada vez más dejan sus tierras y se van a las ciudades, lo que genera un desequilibrio en la producción de alimentos. Sin embargo, apenas se escucha y se ve de alguna actividad seria y responsable de estas instituciones estatales. 

Por otra parte, existen también normativas como la Ley 452, Ley General de los Derechos de las Usuarias y los Usuarios y de las Consumidoras y los Consumidores. De la misma forma, hay necesidad de realizar una información clara y transparente relacionada con el consumo. Pero además será útil contar con una política de defensa del consumidor que evite un consumismo irracional y acumulativo que atente contra el cuidado del medio ambiente y beneficie simplemente al enriquecimiento de los productores, que en muchos casos les interesa solo incrementar su capital y no aportar al cuidado de la vida.

Algunos de los derechos fundamentales del consumidor expuestos en las leyes son: derecho a recibir un producto o servicio apropiado y adecuado, derecho a una protección eficaz, derecho a la salud e integridad física, derecho a la protección contra métodos comerciales abusivos, derecho a la reclamación y derecho a acceder a información oportuna suficiente y veraz.

Es importante tomar las decisiones de compra, de forma libre e informada buscando la mejor opción y exigiendo  el cumplimiento de la publicidad. La publicidad debe ser veraz, comprobable y no inducir a engaño, se debe  evitar la publicidad engañosa y falsa que induce al error respecto a las características, modo de empleo u otro dato mentiroso del producto o servicio. Por otro lado, se considera que la publicidad abusiva es la publicidad o información discriminatoria, que instiga o induce a la violencia o al miedo, aprovechándose de la falta de discernimiento e infringiendo valores ambientales, morales y éticos, que es capaz de inducir a las consumidoras y los consumidores a comportarse de forma perjudicial o peligrosa para su salud o integridad física.

De la misma forma, el consumismo es la desviación de los hábitos de consumo, orientados a la irracional acumulación, compra o consumo de productos o servicios, que compromete seriamente el equilibrio ecológico y la capacidad de regeneración de la Madre Tierra.

Estas son las razones imperiosas para organizar un colectivo de defensa y para una alimentación sana. 

SENTIDO COMÚN 

MARÍA ISABEL CAERO

Arquitecta

[email protected]

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