Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 10:00

Del productor al consumidor

Del productor al consumidor

Una de las necesidades de la gente de las ciudades es tener garantizada una alimentación sana en cantidad y calidad suficientes y que los productos para sobrevivir estén al alcance de las y los consumidores.

Si bien es cierto que la seguridad alimentaria significa asegurar la producción, la circulación y el consumo de productos esenciales para la vida, es necesario dar un paso más y resaltar el concepto de soberanía alimentaria. 

“La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos, comunidades y países a definir sus propias políticas agrícolas, pastoriles, laborales, de pesca, alimentarias y agrarias que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiados, así como la capacidad de mantenerse a sí mismos y a sus sociedades”. Priorizar la producción local y regional, frente a la exportación, que deja de ser una prioridad (Wikipedia).

Un aspecto importante a tomar en cuenta es que los alimentos que consumimos, que mayormente llegan de contrabando, tienen agroquímicos, conservantes, edulcorantes, azúcares que a la larga crean dependencia y afectan al bienestar. La producción de estos alimentos se orienta a conseguir mayor ganancia y menos para servir a la población. Nuestros campesinos y campesinas que trabajan en el agro no pueden competir con ese contrabando.

Hace muchos años, en 1986, el gobierno municipal de Cochabamba desarrolló el proyecto de ferias francas en distintas zonas de la ciudad, uno de los principios de estas ferias era conseguir la venta del productor al consumidor, cosa que fue de difícil cumplimiento.  En la actualidad, en algunas de las ferias existen puestos de venta de productores ecológicos, vale decir, productos agrícolas naturales, quesos y fiambres, naturales y buenos para la salud. 

Poco a poco, las personas van priorizando la necesidad de consumir productos ecológicos y de esta forma, aunque sin apoyo institucional, surgen productos naturales que realizan sus ventas, todavía con mucho sacrificio. Podemos señalar la Ecoferia de todos los miércoles en el parque La Torre, que es un mercadito pequeño y que se mantiene con muchas dificultades. De la misma forma, existe la venta de productos naturales de parte de Agrecol, que espera solicitudes mediante su WhatsApp durante la semana para llevar a domicilio las solicitudes los viernes.  

Uno de los objetivos que se  maneja en los municipios en temas alimenticios y de consumo,  es lograr satisfacer las necesidades del productor al consumidor, a esto hay que añadir la necesidad del consumo de alimentos sanos, comercio justo e ideas que se han convertido en el ansia de ciudadanos y, especialmente, de ciudadanas que tienen bajo su responsabilidad la elaboración de los alimentos para las familias y que no quieren dañar a su gente con productos de mala calidad, por tal razón las  autoridades deben tomar cartas en este asunto ya que es más importante que pensar en grandes obras de cemento.

La pregunta es ¿cómo garantizar la producción de las áreas agrícolas, si cada vez más las tierras productivas están cambiando de función hacia las urbanizaciones? ¿cómo hacer que los gobiernos municipales y las gobernaciones prioricen proyectos para la producción de alimentos de calidad, tanto para la reproducción de la vida, como para fortalecer al área rural evitando la migración y para crear condiciones para que los y las productores tengan ingresos suficientes que les garantice una sobrevivencia digna?

SENTIDO COMÚN

MARÍA ISABEL CAERO

Arquitecta

[email protected]

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