Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 03 de diciembre de 2020
  • Actualizado 20:17

De la perplejidad al estoicismo y al temor

De la perplejidad al estoicismo y al temor

Desde hace más de 10 meses hemos vivido en la perplejidad constante, muchas y muchos de nosotros pensábamos que la estabilidad, la institucionalidad y el respeto a las leyes y a los derechos humanos, establecidos en la Constitución, podían garantizar una convivencia pacífica. Jamás nos imaginamos que los días aciagos de la década del 70 y 80 retornarían con la misma violencia y descaro.

Nos resistimos a pensar que fue un golpe de Estado, no podíamos comprender que en nuestro Estado plurinacional haya disparos contra las espaldas de personas que salieron a defender a su gobierno que les dio dignidad y orgullo de sentirse parte de esta patria. Durante el cambio de gobierno sucedieron más de 35 muertes, miles de heridos y también casi un millar de detenidos. Fue triste comprobar que ese gobierno que debería proteger a sus habitantes, atentaba contra la vida; nos sorprendió verificar que en los centros de salud curaban a los heridos sin usar anestesia, era otra forma de castigo para el pueblo.

Nos impresionó ver que las mujeres resistan estoicamente los insultos, las patadas y puñetes de jóvenes llamados de la resistencia. La situación no quedó ahí, la represión fue incesante bajo el pretexto de la pandemia, hubieron amenazas y detenciones de parte de un ministro energúmeno que se ensañó especialmente con la gente del Chapare y con los que tuvieron cercanía con el anterior gobierno, tal fue el caso de  la jefa de gabinete de Evo y otras mujeres que inocentes cayeron en las manos de este señor; también  tenemos a los exfuncionarios asilados en la casa de la embajada mejicana que hasta la fecha no tienen salvo conducto y, de la misma forma, se mantienen en la cárcel personas por el solo hecho de haber trabajado con la Brigada Cubana, o en algunas instancias estatales.

Este gobierno hizo acusaciones groseras, sin embargo, en la práctica ha demostrado ser más corrupto, ratero y con manías políticas insólitas. Se ha naturalizado la violencia y el saqueo de nuestras riquezas, se ha corrompido a los estamentos subalternos, ha sido una gestión pésima y desacreditada, 

La disputa entre ellos, la carencia de moral y de inteligencia ya no se pudo ocultar y a nivel internacional, los propios padrinos que pusieron la plata para el golpe retiraron su apoyo. Ya no gozan del respaldo ni de los europeos ni de los del norte, ellos se lavaron la cara y dejaron de apoyar a esta aventura peligrosa.

Este gobierno que debía ser transitorio y que decía que iba a recuperar la democracia de un gobierno dictador, pues así llamaron al gobierno del MAS, por todos sus actos contradictorios e inmorales fue la mejor campaña para que la victoria del MAS sea aplastante con más de 20 puntos.

La victoria del MAS se dio en la cancha y con los actores puestos por ellos mismos, gracias a estos desaciertos y a la falta de ética se logró el triunfo del MAS y de esta forma Bolivia recuperó su ajayu, 

Sin embargo, no hay que dormirse en los laureles, porque la oligarquía no se quedará tranquila e intentará recomponer su poder. Hay todavía un voto duro racista, especialmente en Santa Cruz que puede generar el caos para evitar la gobernabilidad y diseminar el deseo de la balcanización

La bestia está herida, ya están usando la violencia y el odio contra la gente, pero no debemos tener temor y no dejemos que sigan violentando a mujeres.

 

SENTIDO COMÚN

MARÍA ISABEL CAERO

Arquitecta 

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