Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 13:22

Mujeres y planificación de la ciudad

Mujeres y planificación de la ciudad

Las autoridades municipales permanentemente ofrecen resolver los principales problemas que tienen los ciudadanos, sin embargo, muy pocas veces  se desarrollan acciones tomando en cuenta  la diversidad de actores y actoras que habitan en el territorio. Lo urgente es que se deberían identificar las necesidades de esas diversidades y sus demandas.

Las ciudades generalmente son espacios neutros que no garantizan igualdad para todas y todos; por lo contrario, reflejan y reproducen las desigualdades: de género, de clase, de origen étnico, de edad, de nacionalidad.

En los Gobiernos Municipales es una realidad la poca participación de las mujeres en los diferentes escenarios urbanos, merma la posibilidad de un avance para una ciudad con equidad de género y que trabaje para superar las desigualdades. La presencia y la incidencia política de las mujeres normalmente está coartada.

Entonces se puede afirmar que se necesitan personas comprometidas para trabajar en el ámbito urbano, que puedan encaminar de la mejor manera posible la mirada de las mujeres de una ciudad.

Los procesos de planificación, vale decir la elaboración de los PTDI, son cada vez menos participativos, lo que significa que no se diferencian especialmente las necesidades específicas de las mujeres; por lo tanto, la visión de desarrollo que prima en la ciudad no tiene enfoque de género. Los municipios contratan consultoras para elaboración de los PTDI que poco conocen de la realidad de los municipios y menos de las mujeres.

El sistema de planificación en  los municipios tiene como prioridad las “obras que se ven”, poco o nada consideran las temáticas desde y hacia las mujeres y hacia los seres humanos.  

Por ello, se plantea la necesidad de la planificación con  participación ciudadana y especialmente de las mujeres en igualdad de condiciones, es decir una planificación con enfoque de género. 

En este contexto, superar las desigualdades urbanas de las mujeres aparece como un requisito ineludible para la planificación urbana que busque diseñar ciudades más inclusivas e igualitarias, que aseguren el derecho a la ciudad para todas las ciudadanas y ciudadanos.

Planificar la ciudad desde un enfoque de género no significa pensar y construir ciudades exclusivamente para las mujeres, sino para las personas de las diversidades que la habitan, con el objetivo de transformar los territorios en oportunidades para el conjunto de la sociedad.

Se trata de hacer la ciudad con equidad de género, de esta manera responde, de forma práctica a las necesidades de mujeres y hombres.

Planificar desde la diversidad puede potenciar nuevos saberes, y puede considerar  la ciudad no solo como un territorio de producción y consumo, sino como un espacio de encuentro, que se dignifica con el intercambio y la creación de comunidad; pero lo fundamental, como un lugar de reproducción de la vida.

El Derecho a la Ciudad, Según Henri Lefebvre (1969), es el derecho “a la vida urbana”, y constituye uno de los derechos fundamentales del ser humano y de ciudadanía. Desde esta mirada, la seguridad ciudadana, la movilidad, los cuidados, el acceso al espacio público, y a la vivienda, entre otros, son factores que inciden en el ejercicio del derecho de las mujeres a la ciudad. Este derecho ha sido reconocido por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana.

SENTIDO COMÚN

MARÍA ISABEL CAERO

Arquitecta

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