Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 17:35

Estoy cansada

Estoy cansada

Los medios de prensa, informan diariamente sobre los feminicidios, que se realizan por hombres en el marco del sistema patriarcal y se comprueba  que es un mal vigente y en crecimiento. Por esta razón se realizan muchas acciones para disminuirlo o al menos evitarlo. Así el 8 de marzo se realizaron multitudinarias marchas en contra de este flagelo y pese a los esfuerzos se tienen pocos resultados. A nivel de Gobierno se declaró una lucha frontal contra los “acosadores feminicidas y violadores”, en fin, palabras que se las lleva el viento, sin efectos visibles. 

Estoy cansada de ver que se sigan matando mujeres, porque es parecido a un genocidio, pues mueren más mujeres por esta causa que por el contagio del coronavirus u otras enfermedades.

Estoy cansada de que no tengan sanciones los actos de discriminación y violencia que sufrieron las mujeres de pollera, por parte de hombres en motos, que amedrentaban a su paso, so pretexto de defender la libertad y la democracia. Estoy llena de hastío por lo que paso en la plaza de Cala Cala, también contra las mujeres de pollera sin tomar en cuenta que el territorio y el espacio en nuestra ciudad es de todos y todas.

Por otro lado, estoy cansada de esperar que se haga justicia por las 36 muertes en Senkata y Huayllani, que con la excusa de ir en contra de la “dictadura” se ejecutó en los días aciagos del golpe de Estado y también por los  heridos y  detenidos que se encuentra en las cárceles y que no han recibido resarcimiento de daños de parte de este gobierno.  La mayoría de ellos son indígenas que fueron catalogados por el actual régimen, como sediciosos y terroristas, calificativos orientados a hacerles perder su carácter de ser humano.

Me lleno de desesperanza cuando veo la destrucción de Empresas Estatales como BoA, o ENTEL cuyos logros económicos hicieron posible la dotación del Bono Juancito Pinto, que permitió la permanencia en la escuela. Fue descarado el latrocinio a esa empresa por las indemnizaciones millonarias ilegales. Lo mismo pasa con ENDE; con Yacimientos y con el canal Estatal donde por lo menos hay un manejo prepotente de poner en la dirección a periodistas serviles. O la desestabilización del teleférico, la paralización de la construcción del tren metropolitano o el boicot a la empresa de urea.

Estoy indignada cuando en la actualidad se comprueba que el nepotismo es la característica de la gestión del Estado.  

Me duele el corazón cuando veo que se utiliza a la religión para justificar los actos más crueles y falsos, que no condicen con los principios de Cristo, y con el descarado silencio de la curia romana y de las iglesias evangélicas.

 Estoy agotada de ver que cada día se destruyan los avances que se consiguieron en los últimos años, logros que beneficiaron a los más pobres, pues se redujo la pobreza extrema en 30%.

Estoy cansada de ver las indecisiones y prepotencia del actual Gobierno que un día suspende al Ministro de Defensa y al día siguiente lo ratifica, sin respetar las leyes.  

Estoy extenuada de tanta mentira y prepotencia, estoy cansada que agentes del imperio decidan como dueños en Bolivia.

Tengo la esperanza que cambiara esta situación y que pronto tendremos un gobierno donde no haya muertes ni detenciones, un gobierno que no discrimine, que estabilice la economía, un gobierno de inclusión, que sea participativo, con ética y valores y fundamentalmente que ame a su Patria y a su gente. 

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