Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 20 de septiembre de 2021
  • Actualizado 22:56

Equidad de género en el municipio

Equidad de género en el municipio

Desde el movimiento de mujeres, desde hace mucho tiempo, se ha planteado que las políticas municipales no sean neutras ya que en la planificación y en las políticas no se responde eficientemente a las necesidades específicas de las mujeres. Son muchas las causas de esta situación, entre las que podemos identificar que el mundo en general ha estado dominado por los hombres y, por lo tanto, las perspectivas y el diseño de futuro son masculinas. Si bien este es el ideario mayor, en la actualidad se tiene que identificar  que en las estructuras institucionales los cargos eran y son dominados por ellos. En la misma línea, en el gobierno municipal actual y en los anteriores, los políticos y técnicos piensan y ejecutan proyectos con la soberbia de que ellos pueden resolver los problemas de todos y todas y no toman en cuenta que la población es diversa, así como sus necesidades, no solo en cuanto a género, sino también en cuanto a edad o a cultura.

La demanda de paridad de género en las estructuras institucionales tiene su respaldo en la Constitución Política del Estado, que plantea en varios artículos el principio de equidad de género. Es bien cierto que por la Ley del Órgano Electoral y por la Ley de Régimen Electoral, se han dado avances importantes para lograr la paridad y alternancia en las candidaturas para elecciones nacionales y subnacionales, y de esta forma Bolivia ocupa los primeros lugares en el mundo con mayor presencia de mujeres en los legislativos del Gobierno Plurinacional.

Sin embargo, en los niveles ejecutivos solo en una gestión se logró el 50% de ministras mujeres y en los otros niveles la presencia femenina es ínfima.

En la actualidad, la equidad de género y la paridad no se aplica en los niveles de decisión de las estructuras orgánicas de los Ejecutivos departamentales y municipales, ni en los procesos de planificación, razón por la cual, los resultados del trabajo  no siempre benefician a las mujeres  y no está presente la visión de más del 50% de la población en los programas y proyectos de estos gobiernos.  

Para Impulsar y promover la equidad de género en la planificación y la paridad y alternancia en los niveles de decisión de la estructura orgánica de los gobiernos municipales, es necesario desarrollar una ley municipal en base a la Ley 482 de “Gobiernos  Autónomos Municipales”.

De la misma forma, para lograr la transversalización del enfoque de género y contar con presupuestos sensibles al género, se debe incluir en la planificación a nivel estratégico, vale decir, en el proceso de Planificación Territorial de Desarrollo Integral (PTDI) del Gobierno Autónomo Municipal, en los Programas Operativos Anuales (POAs) y específicamente en los Planes Estratégicos Institucionales (PEI).

Esto permitirá facilitar que las demandas y necesidades de las mujeres en su múltiple diversidad estén presentes en las políticas, en la planificación, en los programas y proyectos de los gobiernos municipales, pero, además, que cuenten con presupuestos suficientes para su ejecución.

La necesidad de la presencia de mujeres en los niveles de decisión del gobierno municipal está orientada a conseguir  ciudades más diversas e inclusivas: las mujeres  tienden a demostrar mayor compasión y empatía, y  tener un estilo de negociación y liderazgo más inclusivo y menos jerárquico que sus homólogos masculinos.

SENTIDO COMÚN 

MARÍA ISABEL CAERO

Arquitecta

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