Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de octubre de 2021
  • Actualizado 15:45

Crece la maquinaría de la violencia política

Crece la maquinaría de la violencia política
Cotidianamente recibimos noticias de violencia doméstica, esta se realiza en los hogares de todos los estratos económicos y sociales de nuestro país. Esta violencia llega a extremos inauditos que degrada a las personas porque existen casos de muertes de mujeres de las formas más crueles e inhumanas, son los feminicidios, que durante el presente año, ha llegado a niveles sorprendentes en nuestro país.

En verdad, las mujeres estamos sometidas a muchos tipos de violencia, acoso callejero, acoso sexual, acoso laboral, violencia patrimonial, violencia económica, inseguridad en las calles, falta de inclusión en el derecho a la ciudad, violencia institucional y lo peor son las violaciones que se realizan desde la niñez. Y es que, el patriarcado tiene múltiples expresiones, producto de creer en su suprema- cía frente a las mujeres a quienes las consideran seres débiles y que sirven solo para la cama o para servir a la familia en el hogar.

Por otro lado, no debemos olvidar otro tipo de violencia, la violencia política contra las mujeres, que es la expresión de la reacción de los hombres en contra de las mujeres que han osado ocupar cargos de decisión y entrar a ese ámbito que tradicionalmente ha sido ocupado por los hombres, el ámbito político.

No debemos olvidar que —en los últimos tiempos— gracias a la lucha de las mujeres en Bolivia y en encuentro con una actitud positiva del poder, se consiguió paridad en los legislativos del país, ocupando el segundo lugar en el mundo después de Ruanda. Pero estos logros de paridad en los legislativos, estuvieron cargados de acciones de revancha y, por ello, la Asociación de Concejalas de Bolivia consiguió que se apruebe la Ley N° 243 Contra el Acoso y Violencia Política hacia las Mujeres, en razón de que surgieron varias denuncias de asambleístas y concejalas que se vieron acosadas y violentadas en el ejercicio de sus funciones. Últimamente, hemos visto el impacto de la violencia que se ejerce contra la población que reclama sus derechos, sentimos dolor cuando mujeres de pollera fueron agredidas por parte de los “motoqueros de la Resistencia”, de la misma formanospreocupalaviolenciainstitucional que se produce en contra de las mujeres que trabajan en el Estado. Ejemplos hay muchos, existe violencia contra servidoras públicas porque están sometidas a presiones para re- alizar denuncias contra el anterior régimen y hasta han llegado a poner a militares al lado para amedrentarlas.

Así mismo, vimos el mal trato que se dio a la Expresidenta del Senado frente a las cámaras, cuando trato de ingresar al Parlamento, o la violencia brutal que se ejerció contra la Alcaldesa de Vinto, que no solo se la torturó obligándole a realizar una larga caminata descalza sobre el asfalto caliente, sino que también se ofendió su dignidad de la forma más inhumana al cortarle el pelo y bañarla con pintura roja, como en las épocas más patriarcales y oscurantistas, cuando se castiga- ba de esta forma a las mujeres que vendían su cuerpo a los mortales que pagaban por ello. No fue un solo hombre, fueron varios, turbas que no dieron la cara y que se ocultaron detrás de las máscaras, o de los pasamontañas. En este caso amerita aplicar la Ley 243 de oficio, para sancionar a los autores.

La violencia contra la mujer sigue vi- gente, es más ha crecido en sus diferentes formas. Necesitamos una transformación profunda en nuestras mentes y en nuestras acciones, sin mujeres no habrá una mejor sociedad, ni democracia.

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