Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:22

Observatorio de saberes biometeorológicos

Observatorio de saberes biometeorológicos
Lakani phaxsi es agosto, mes de la Pachamama que está de boca abierta, mes de rituales. En este tiempo no se trabaja la tierra porque es como una madre recién parida, ella descansa y la alimentan. Los andinos señalan “todo tiene su tiempo”, es así que cada día observan la naturaleza y saben qué vendrá, si habrá sequía, enfermedades, inundaciones o será un tiempo donde habrá equilibrio de los ajayus.
Para los andinos, existe una dimensión misteriosa y asombrosa, que se encuentra mimetizada entre la observación de la naturaleza y los ritos. Se trata de la sistematización de los acontecimientos al ver o escuchar los mensajes de la Pacha. Dicen que son “adivinadores”, pero yo creo que la relación identitaria con la naturaleza provee la sensibilidad y la percepción para establecer sabiduría. De hecho no creo que sea intuición.
Sucede lo siguiente: se realizan observaciones desde el 1 de agosto, vale decir, lo que pasa los primeros cinco días es la lectura de lo que ocurrirá durante los próximos meses referido al año agrícola. Incluso, lo creo así, también se puede saber la relacionalidad cósmica entre la Pacha y los seres humanos.
Agosto es un mes crítico, por eso los aymara están atentos a cualquier señal. Para el comportamiento del tiempo se hacen observaciones meteorológicas. Comentan: “Lo que sucede el primer día de agosto corresponde al mes de enero. El día 2, a febrero; el día 3 a marzo y así sucesivamente se observan los cinco primeros días que está en relación al comportamiento del clima del año venidero”. Algo más, entre ellos han verificado que, si el 1 de agosto llueve o está nublado, el mes de enero lloverá, pero, el 19 de agosto sirve para verificar esta observación, es decir, tiene que estar nublado o lluvioso este día para que se considere certera la predicción. Algo así como la ciencia que debe ser comprobada, solo que este laboratorio del tiempo es un saber ancestral.
Asimismo, hay otras observaciones que realizan, por ejemplo, “la primera persona que veas al salir de casa el 1 de agosto, si es mujer, habrá buena cosecha y mejor aún si está embarazada, porque a la mujer se la identifica con la fertilidad y abundancia de la Pachamama; por el contrario si es hombre, el trabajo será duro y los cultivos crecerán en relación a la edad del hombre". Ludovico Bertonio (1612), cuyas obras nos ayudan sincrónicamente a valorar el patrimonio cultural, hizo varias observaciones, decía que la contada de papa en la cava (par o impar) es vital para saber si será un año bueno o malo. También hay señales que dan ciertos animales asociadas con malas cosechas o desgracias en la comunidad.
Ahora bien, para los quechua, el mes clave es septiembre. Esto es importante aclarar porque el clima por la variedad de pisos ecológicos tiene incidencia culturalmente. Observan los nueve primeros días del mes de siembra o Uma Raymi. Si florece el primer día algún árbol, septiembre será un mes beneficioso; el día 2, será como octubre; el día 3, será como noviembre… Si el día 9 el árbol está con mucha flor, entonces en mayo, nueve meses después habrá mucha cosecha de papa. Al igual que el embarazo de la mujer fecunda como la Pachamama. Por eso celebran Santa Vela Cruz, todo está relacionado. Estos saberes son diálogos interculturales.

MARÍA ESTHER MERCADO H.
Antropóloga y docente universitaria
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