Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de agosto de 2020
  • Actualizado 14:40

Sad but true

Soy fan de Metallica desde “And justice for all”. Discos, posters, poleras y firme en el mosh pit cuando se requiera. Le puso música a mi adolescencia. Con los años, bajaron los decibeles, llegó internet y sus fenómenos. Uno de ellos: Napster. Un software de P2P para descargar archivos (especialmente discos recién “ripeados”). El paraíso de la piratería en MP3. Cuento corto. A Metallica no le gustó para nada este escenario digital y llevaron a Napster a la corte. Ganaron la demanda y cerraron la herramienta. Los odiamos, pero tenían razón. Buenos músicos. Buenos empresarios.

Es curioso hablar de esto, en tiempos de Spotify cuando pagas módicos 7 dólares al mes para escuchar lo que sea (y sin publicidad). Metallica sigue en el playlist y todos salimos ganando. Cuál es la moraleja de esta historia: revisa tu modelo de negocios. Como tutor y mentor en varios eventos de tecnología, he visto ideas muy innovadoras y creativas, pero que generalmente no pasaron a la siguiente etapa, porque cuando les pregunté sobre su modelo de negocios me decía: “venderé publicidad”. Next.

Es justamente lo que está pasando con los medios de comunicación hoy en Bolivia. Lo sabíamos desde hace años, los ejemplos de otros países ya lo alertaban. Los medios están cerrando porque la compra de espacios publicitarios dejó de ser prioridad en las marcas. 

De hecho, el 2017 fue el primer año en que la venta de publicidad digital fue mayor a la publicidad en medios (impresos, radio o TV). Y otra vez volvemos a la base. Google y Facebook entendieron el libro de Chris Anderson llamado “Economía Larga Cola” y lo aplicaron a perfección. Un anuncio por 1 dólar al día a un público altamente segmentado no tiene nivel de comparación.

Y sin embargo, los medios optaron por cerrar filas ante el campo digital, creyendo que con ganar seguidores en sus redes sociales o en llevar sus contenidos a digital, el tema se iba a resolver. Todo lo contrario. La publicidad es una relación tóxica codependiente cuando tu anunciante tiene intereses compuestos, sobre todo si viene del Estado. Es larga la historia de la relación entre Comunicación y Gobierno, y da para muchas tesis. Pero en concreto, es sobrecogedor leer la cantidad de periodistas desvinculados de sus fuentes laborales y medios que están optando por el cierre “a media puerta” para seguir operando. 

Nunca faltó el buen periodismo en Bolivia. Los ejemplos sobran y los premios internacionales lo ratifican. Faltó el olfato en el modelo de negocio y que hoy por hoy, en solo semanas, está mermando a los grandes nombres de la prensa nacional.

Pero eso no se queda ahí. Puede que tu negocio sea el próximo, que toda tu categoría se vea involucrada en este desplazamiento digital, que está resignificando la economía. Mientras sigamos con leyes del siglo XX en fenómenos del siglo XXI esto seguirá sucediendo. Asi que, depende de ti ser Napster o Spotify. Anda y replantea tu modelo de negocios.

PUNTO BO 

MARCELO DURÁN V.

Docente y Consultor en Tecnología de la

Información en la Agencia Bithumano

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