Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 22 de octubre de 2020
  • Actualizado 16:23

¿Cuántos años tendrás en el 2030? ¿Cómo crees que te verás frente al espejo? ¿Tienes planes para la siguiente década más allá de las urgencias del día a día? Probablemente una década es un espacio de tiempo muy grande para verlo desde ahora, pero para allá te diriges, hacia allá es donde todos nos movemos de forma inevitable. Al respecto, muchos imaginan futuros utópicos, idílicos y llenos de castillos de arena que se derrumban con la vida cotidiana.

Pero el futuro no cae del cielo, no aparece milagrosamente. Es una decisión que se toma ahora desde el presente. Hablemos del presente. ¿Sabías que cada año mueren más de 250 personas, producto directo de la contaminación atmosférica en Cochabamba? ¿Sabías que el indicador permitido por la OMS es de 25 mg/m3 para partículas en la atmósfera y en esta ciudad, ese valor es de 73 mg/m3? 4 veces por encima de lo permitido. ¿Sabías que somos la ciudad más contaminada de Bolivia y entre las más contaminadas de la región?

¿Sabías que el 93% de esa contaminación se explica por emisiones de CO2 del transporte y por las ladrilleras? ¿Sabías que el 2008 Cochabamba tenía más de 40.000 autos para transporte público mientras que Santa Cruz solo tenía 25.500? Algo está mal cuando la cuarta ciudad del país tiene más autos que la primera. Algo está mal cuando seguimos creyendo que esta es “la sucursal del cielo”.

Hablar del futuro requiere un diagnóstico serio, una radiografía urgente de la ciudad, de los indicadores de calidad de vida con que queremos medir este placebo de “ciudad jardín” o esa ilusión óptica de “capital gastronómica”. No lo somos. Y no porque no exista la calidad ni el talento requerido, sino porque tarde, mal y nunca, entre bloqueos, asfixias tributarias / administrativas / burocráticas y competencia informal, la innovación está dando paso a la emergencia y la improvisación. El futuro está muriendo en manos de este presente.

Esta es una invitación para detener esa caída libre en un ejercicio académico importante. Se llama Futures Week, un evento precisamente donde se hablará, reflexionará, soñará y construirá ese futuro anhelado. La premisa es diseñar la Cochabamba del 2030 desde cinco ejes temáticos. Entre los expositores, personajes destacados como el afamado Dr. Franz Freudenthal, también Cristhian Northcote, el encargado de RRPP de Uber, José Carlos Marquez, el co founder de Quantum, y Stanley Salvatierra, uno de los premiados como joven innovador sub 35 por el MIT Technology Review. El evento será del 5 al 9 de octubre y puedes ver toda la información en www.futuresweek.org. 

Dejo la pregunta abierta para que puedas comentar y responder desde este espacio digital: ¿cómo debería ser la educación en el futuro? ¿cómo te imaginas un aula o los sistemas de enseñanza? ¿cómo debería ser la salud? ¿los famosos trámites seguirán con sellitos, fotocopias de carnet y folder amarillo en el 2030? ¿habrá otro sistema de transporte público? ‘¿cómo será la banca y sus servicios? ¿cómo debería ser el trabajo, las oportunidades laborales y de emprendimiento? 

Para responder esta pregunta, solo mira 10 años atrás y fíjate cuánto se ha “avanzado”. Por eso, la frase del cierre le pertenece al gran maestro del futuro, Alvin Toffler: “los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer o escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender.” 

 

 

 

MARCELO DURÁN V.

Docente y Consultor en Tecnología de la Información en la Agencia Bithumano

[email protected]