Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 21 de mayo de 2022
  • Actualizado 22:20

Escena 1

Hace años, escuché esta idea/pregunta en una charla. Imagina que el Estado te paga un salario mínimo y tienes un ingreso mensual fijo que te permite mantenerte de forma sencilla. ¿Qué harías sin cobrar dinero? ¿A qué te dedicarías sin que medie el tema económico? ¿Qué harías de forma gratuita? Te dejo la interrogante. Es un buen ejercicio para enfocar tu vocación. 

En esta semana, el stand up comedy permanente que vivimos en Bolivia, puso a nuevos comediantes en el escenario. Esta vez, dirigentes universitarios con jugosos salarios y cursando la carrera desde hace décadas. La solución es muy simple. No se decanten por sesudas explicaciones ni profundos análisis. Que toda actividad de servicio del Estado sea voluntaria. Pro Bono. Ad Honorem. ¿Quieres ser dirigente? Ad honorem. ¿Quieres dedicarte a la función pública? Ad Honorem. El Estado te podría garantizar un sueldo mínimo para que no tengas mayores preocupaciones, más que tu trabajo. Es el mejor método antiparasitario, eficaz contra todo tipo de ratas. Ya verán cómo desaparecen.

Pausa y en breve volvemos.

Si realmente quieres estar informado de Bolivia, te sugiero 4 comediantes (de verdad) que dan las noticias como son: Sara Albarracín(@sara_andrea_bol), Saúl Montaño (@simplementesaul), Pablo Osorio (@biengravesiempre) y Mauricio Saldías (@mauraciotv). Búscalos en Tik Tok, ahí donde la llunkucracia no puede crear bots.

Escena 2

Estamos de vuelta. “Escapar de Latinoamérica” es el mantra recurrente entre las nuevas generaciones. Razones no faltan. Pero no. Este es un tributo para todos aquellos que, a pesar de todo, no solo siguen aquí, sino que se han quedado para poner el hombro, las manos y la fatiga a tareas que curiosamente, son voluntarias y que deberían ser remuneradas de alguna forma, por su gran aporte al país.

Aplauso a los bomberos que se dedican a atender incendios y rescates, que lastimosamente se paran en las esquinas para vender alguna rifa o para recibir un aporte económico. A los voluntarios de refugios de perritos o gatitos rescatados, que día a día cocinan, cuidan y buscan maneras de sostener los refugios, contra una sociedad primitiva que todavía cree que las mascotas se compran o se descuidan en las calles. A los deportistas de élite, que también buscan formas para llegar a eventos internacionales. Qué dolor verlos en las calles vendiendo productos para hacerse de un pasaje. Es insostenible que Bolivia siga siendo el país de la rifa y la kermesse, para estos grandes representantes. 

Finalmente, mi tributo a los estudiantes que cursan la universidad y que sí están estudiando. Parece redundante, pero no. Al parecer, la universidad pública, ahora convertida en una suerte de gran asistencia social para comercializar fichas de comedor, tráfico de cuotas políticas o en su peor defecto, la dirigencia. Recursos desperdiciados de tu bolsillo ciudadano.

Por eso, felicidades a quienes se titulan, colocan fotos de su acto de colación, que defienden su tesis, que finalmente están dando la pelea cada día por estudiar, por aprender, por descubrir que, aunque el barco se esté hundiendo, ustedes siguen remando hacia nuevas fronteras. Gracias a todos los anónimos que viven entre nosotros, que de alguna forma, estudiando, trabajando, siendo voluntarios, plantando un árbol, cuidando un enfermo o brindando su tiempo para una causa, están dando un poco de esperanza a esta tierra. Gracias.

PUNTO BO

Marcelo Durán V.

Docente y Consultor en Tecnología de la Información en la Agencia Bithumano

[email protected]

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