Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de junio de 2022
  • Actualizado 22:23

Viejos de m.

Escena 1
Manejar dice mucho de una persona. Cómo reacciona, cómo decide y cómo se conduce en un ambiente, caótico por naturaleza. Hace unas semanas, un joven taxista intentó rebasarme a como dé lugar por el carril derecho. Yo seguí mi curso normal, viendo que precisamente en el carril derecho, paraban minibuses, algùn auto intentaba parquear o la peor práctica del Plurinational State después de la política: pararse en doble fila con luces de parqueo. El padawan taxista estaba enfurecido hasta que finalmente logró alcanzarme y en su intento de rebasarme, me gritó a viva voz: “viejo de m…”. Me reí y volví a casa con esa idea en mente. ¿Realmente estoy viejo? Por ahí unas canas, por acá unas arrugas, nada que el Q10 o las cremas antiage puedan evitar, pero ¿todo esto lo pudo evidenciar el taxista en esta escena? No. Desde la juventud, la vejez parece ese lugar imposible, temido y evitado a toda costa. Al punto de ser un insulto. Eso que Jung llama el “puer aeternus”. El español tiene hermosas palabras para insultar a un oponente (la Monic es mi experta copiloto que domina estas artes), por lo tanto, no entiendo porqué “viejo tal cual” debería ser insulto. Por favor, a mucha honra, ya me duele la rodilla, pero recién empieza el segundo tiempo y hay mucho partido por jugar en esta vida.

Escena 2.

Me encanta LinkedIn, es la red social donde todos los jóvenes deberían estar invirtiendo su tiempo. Sí, Tik Tok también está bien, pero, si realmente quieren trascender en el mundo profesional y ser visibles como tal, póngale empeño a esta red social. Al respecto, el otro día encontré un aviso de trabajo que pedía un gerente de marketing para una reconocida empresa de materiales de oficina aquí en Bolivia. Me llamó la atención esto: “que el candidato tenga más de 38 años”. ¿Qué pasó aquí? ¿Por qué un pedido tan específico? Y sí, antes de rasgar vestiduras, puedo dar fe de ese requerimiento. Formo parte de una generación que lentamente se está viendo desplazada por una nueva. Es el ciclo de la vida, es un proceso natural. Pero en el mundo laboral parece que se están dando cuenta que no solamente se trata de conocimiento, sino de actitud, especialmente ante los problemas cotidianos. Con los años, dejas de idealizar el trabajo, que un ambiente cómodo con diseño fashion, que un cowork o “aquí no trabajamos por horario, sino por resultados”, termina por ser un lindo envoltorio pero sin sabor. Una querida amiga me decía lo siguiente: “he mandado más de 350 postulaciones y parece que definitivamente no calzo en el sistema”. Ella, talentosa en su área, pero tal vez ilustrando este fenómeno del que nadie quiere hablar abiertamente. La generación X se está quebrando. Buscar trabajo después de los 40 y en adelante es un drama que conlleva muchas aristas. Pero ánimo, que esta clase de anuncios no sean solo una anécdota, sino una nueva tendencia laboral.

Escena 3.
Pienso en la gente, que en silencio ha construido grandes cosas. En la calle encuentro negocios fabuloso y con la Monic terminamos comentando algo como “sería genial entrevistar al dueño de este lugar que desde hace 40 años ofrece este magníficio servicio”. Ahí un consejo a las nuevas generaciones que están escuchando podcasts, asisten a charlas TedX y buscan mentores o coachs en sus vidas: vean más allá de sus pares, vean por encima. Es bastante probable que entre los amigos de sus padres encuentren a verdaderos ejemplos de empresarios / visionarios / seres humanos que descubrieron “ese” motivo por el cual, vale la pena vivir. Invítenlos, que den clases de posgrados, charlas en universidades, que inspiren a sus equipos de trabajo, escuchen a una generación que puede estar de salida, pero te va a contar cómo fue vivir sin internet, ni fiestas “gender reveal” ni “selfies en Lolapalooza” o decir “random”o “XD”. Te podrán contar cómo fue trabajar en otra época y levantar un negocio en un mundo que giraba a la misma velocidad que ahora, con los mismos problemas de siempre, pero con un poco más de tiempo para procesar cada día. “Viejos de m…” que te pueden enseñar un par de cosas para la vida.

PUNTO BO

Marcelo Durán V.
Docente y Consultor en Tecnología de la Información en la Agencia Bithumano
[email protected]

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