Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 11 de abril de 2021
  • Actualizado 04:31

Se cumplen dos años de la inesperada partida de Javier Artero. En agosto de 2018 recibió sendos homenajes como destacado empresario cochabambino y promotor de la marca “Hecho en Bolivia”. Hablemos de esta frase.

Hace unas semanas culminó el programa “Nada te detiene”, un show de TV que impulsa el quehacer emprendedor del país en un formato similar a SharkTank. El ganador fue Antonio Rivero, CEO de Creotec, una empresa que fabrica respiradores mecánicos de emergencia.  Entre los finalistas de este programa, mis favoritos EnBus Bolivia, una plataforma que combina ecommerce y turismo para poder comprar tickets de buses y viajar por el país. También está View Factor, una solución de inteligencia artificial para medir la temperatura mediante cámaras. Ideas brillantes para un país que necesita reinventarse. ¿Pero ustedes creen que al Estado le interesa apoyar estos emprendimientos? Nein.

Hablemos de lo absurdo. El candidato azul no tiene sangre en la cara para proponer impuestos a la riqueza para destinarlos a industrialización, curiosamente, amparado por un sector que no tributa por su actividad pero que sí se siente en  derecho de representar los intereses “del pueblo” para bloquear y activar demandas medievales. 

En la acera de frente, las autoridades oficialistas van por el mismo camino. Tampoco tienen problema en activar compras internacionales en desmedro del mercado interno. El caso de los respiradores es la punta del iceberg. Por trabajar en el rubro, me han invitado a participar de un evento donde una empresa española llamada Kolau viene a “digitalizar a las empresas bolivianas” con sus servicios. Me pregunto dónde quedan todas las empresas bolivianas y todos los profesionales que estamos (incluso dando charlas gratis) para sacar adelante a los emprendimiento locales. Resultó más fácil hacer click otra vez en el extranjero y dejar que los nativos sigamos pagando los impuestos que tanto beneplácito produce al Estado.

Por lo mismo, me gusta cómo en pequeño, muchos emprendimientos se están aliando para compartir esfuerzos y sumar éxitos. Me gusta cómo el Banco Sol ha lanzado Solweb para crear el sitio web de 100 emprendedores clientes del banco para apoyarlos, precisamente en digitalización de negocio, además un proyecto que subcontrata a un proveedor boliviano. No quiero que suene a discurso chauvinista, pero creo que estamos cansados de que las compras se realicen fuera del país porque aquí “no cumplen los criterios”. No hay mejor negocio que invertir en tu propia gente y eso muy pocos lo han entendido, claramente ningún gobierno hasta ahora.

Por eso, mientras las leyes sean para descontar alquileres y no para apoyar con estímulo económico para pagar esos alquileres, mientras queramos castigar la riqueza con impuestos y no generarla con mayores oportunidades, seguiremos creyendo que unas fútiles elecciones serán una solución y no, al contrario, seguiremos en este eterno círculo vicioso. Si realmente creen en este país, hagan lo que Javier Artero propuso con tanto ahínco desde hace décadas: compra / contrata / consume hecho en Bolivia.

MARCELO DURÁN V.

Docente y Consultor en Tecnología de la Información en la Agencia Bithumano

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