Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de mayo de 2021
  • Actualizado 19:42

Fuga de talento en Cochabamba

Fuga de talento en Cochabamba

Hace unos años tomé un UBER, en una visita al ecosistema de emprendimiento e innovación de Santiago en Chile. En el trayecto, me encontré con un ingeniero de unos 50 años de edad, que me comentaba que en Chile no existía trabajo para ingenieros, y que así muchos ingenieros estaban obligados a trabajar para UBER o para alguna empresa de delivery. Al llegar a mi reunión, me encontré con una empresa que ofrecía servicios de entretenimiento en realidad virtual y, aunque parezca paradójico, las personas de la empresa me comentaban que les costaba encontrar ingenieros que tengan esas nuevas competencias y que esa era una de sus debilidades para crecer.

Últimamente, están apareciendo en nuestro país estos tipos de trabajos tecnológicos. Esos trabajos que son muy difíciles de explicar a tu mamá cuando te pregunta. La necesidad de técnicos de mantenimiento de drones, ingenieros de control de calidad de autos eléctricos, instaladores de pistas atléticas, ingenieros de calidad de software, ingenieros de monitoreo de impacto, project manager con conocimiento de metodología de ejecución de proyectos front end loading, etc.

Cada vez con más frecuencia, estoy viendo que un capital humano joven altamente calificado está dejando la Argentina. Cuando les digo que ojalá pueda visitar Buenos Aires cuando acabe la pandemia, me topo con la respuesta que se están yendo a vivir a Madrid, Estados Unidos o a otro lugar.  Y si bien los jóvenes bolivianos no estamos teniendo que migrar de forma masiva, cada vez te encuentras con noticias de bolivianos que están sobresaliendo en otros países, como la recientemente galardonada Daniela Cajías, que hizo historia el sábado al ser la primera mujer que gana el Premio Goya a Mejor Dirección de Fotografía.

Los cochabambinos generamos las empresas de tecnología más innovadoras de los últimos años en Bolivia, como Jalasoft, TrueExtend, Goja. También poseemos las dos únicas empresas certificadas B de triple impacto de todo el país, Build y Mamut. Y somos pioneros en la electromovilidad con empresas como Quantum, Mobi o Walawa. Además de eso, siempre contamos con un semillero de talentos que ganan las olimpiadas nacionales de matemáticas, química o robótica y ni qué hablar de los juegos plurinacionales, donde Cochabamba ha sido campeón múltiples veces.

Entonces, ¿qué está pasando con nuestro talento? ¿Qué paso con esos miles de jóvenes que están migrando a Santa Cruz o La Paz en busca de mejores oportunidades de prosperidad?. Creo que necesitamos urgentemente un cambio en nuestras instituciones públicas, privadas, universidades y sector social, que promueva que nuestro ecosistema de innovación y desarrollo sea mucho más ágil, que evite la burocracia y promueva el desarrollo local.  Estoy cada vez más aburrido de escuchar que el enemigo del cochabambino es el propio cochabambino y creo que es momento de poder trabajar colaborativamente, buscando relaciones ganar-ganar. Debemos generar un ecosistema de emprendimiento e innovación que evite la fuga del talento qhochala, que  permita a nuestros jóvenes tener un trabajo de calidad, retante y que no necesiten irse a Nueva York para poder tener un trabajo tecnológico.

#ACTUARENVEZDEHABLAR

MANUEL LAREDO GARNICA

Emprendedor Social en Economía Circular

[email protected]

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