Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de junio de 2021
  • Actualizado 14:35

Dejemos de enterrar dinero

Dejemos de enterrar dinero

Los latinoamericanos enterramos más de 26.000 millones de dólares cada año. Pero, ¿ por qué? Porque estamos enterrando nuestros residuos. Esa bolsa de plástico, llanta, metal o vidrio que pensamos que no sirve, en realidad es dinero que literalmente va a parar a la basura.

Por eso, cada vez que me preguntan dónde deberíamos enterrar nuestros residuos (basura), grito con todas mis fuerzas: “Economía Circular”. La pregunta que debemos responder es ¿cómo podemos hacer que nuestros residuos se conviertan en desarrollo económico y generen trabajo buscando un impacto ambiental menor?

Para eso necesitamos generar una Ciudad Circular, donde, como dice la canción de Drexler, “nada se pierda, todo se transforme”. ¿Te imaginas una Cochabamba Circular?

Para comenzar, lo primero que debemos darnos cuenta es que no estamos en cero, tenemos empresas que se han dado cuenta que nuestros residuos (basura) son un recurso. Tenemos un sistema de eco recolectores que tiene muchos años funcionando y que genera un impacto bastante grande y positivo en la recolección de nuestros residuos. Tenemos edificios y tiendas que están separando sus residuos en origen, entregándolos a estos eco recolectores. Se está promoviendo el ecodiseño de diferentes productos e incluso infraestructura sostenible. Tenemos iniciativas líderes que promueven la electromovilidad y nuestros clientes están exigiendo cada vez más productos sostenibles, a mejor calidad y mejor precio que antes.

Es por esta razón, para poder hacer que nuestra ciudad genere una transición efectiva a la circularidad, necesitamos una hoja de ruta en que el sector público, privado, universidad y sociedad. Comencemos a trabajar en una ciudad de cero residuos en los próximos 20 años. Para esto debemos trabajar desde hoy en cuatro ejes principales:

Innovación, promoviendo el ecodiseño, buscando modelos de negocios que generen un impacto social y ambiental.

Regulación, no basada en el castigo, sino en el hecho de premiar las acciones que nos impulsen hacia la circularidad

Cultura, buscando que los cochabambinos usen los recursos de forma eficiente, logrando que dejen de ser simples habitantes y se conviertan en ciudadanos activos.

Territorios, definir acciones locales basadas en agendas locales. Se puede definir responsabilidades y oportunidades por OTB, distritos o juntas vecinales.

La solución de los residuos (basura) no pasa por donde los botamos, sino cómo hacemos que esos recursos se queden el mayor tiempo en la economía. Solo es cambiar el chip y ver las cosas desde otra perspectiva. Si lo hacemos, nuestros hijos nos lo agradecerán.

#ACTUARENVEZDEHABLAR

MANUEL LAREDO

Emprendedor Social en Economía Circular

[email protected]

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