Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de junio de 2022
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La palabra nos une

La palabra nos une

Hoy toca escribir desde un lugar muy personal, hoy toca dar testimonio de vida, hoy toca compartir el maravilloso regalo que la vida me entregó y que nunca me quitó. Desde muy niño aprendí el valor de las palabras, desde cuidado de lo que decimos, crecí entre poetas y escritores, siendo testigo de la minuciosidad en la búsqueda de la combinación de palabras en un verso, en una frase, en una imagen; hasta hacer de la palabra el sentido de mi profesión. 

De joven, la palabra fue el recurso privilegiado frente a la violencia, la cualidad para el éxito, me llevó a las tablas del teatro, a los desafiantes lugares de la comunicación social, a recuperar la tradición oral de niños y niñas, a las aulas, lugares de los que es muy difícil sacarme. 

De adulto me ayuda a tejer lazos, proyectos de vida, a ser padre, a tener memoria, a conversar siempre, la palabra es un refugio para el aprendizaje. Las palabras me mostraron el poder de los encuentros humanos, en un arrebato de intelectualidad me animé a hablar de espacios de oralidad, esos lugares cotidianos en los que construimos el sentido a nuestras acciones. Fui testigo de cambios en la vida de las personas por decir o escuchar una palabra, acompañé construcciones colectivas de sentidos de vida y de comunidad desde las palabras de cada individuo. 

Qué hace que una palabra tenga tanta fuerza, parece simple, toda palabra es dicha por alguien y toda palabra es escuchada por alguien, las palabras nos unen, las palabras nos enseñan, de las palabras aprendemos, las palabras nos liberan, pensamos, soñamos y recordamos con palabras, las palabras nos transforman y las transformamos en todo aquello que nombramos. Por eso un lugar especial en el mundo y en la vida tienen los poetas, los artistas de la palabra, los buscadores de su belleza y de su ética. 

En mi caso, esos caminos e imágenes las heredé del poeta del Recurso del Fuego, del Cántaro y la Luna, del valiente poeta de la Vindicación de la Cigarra, de mi padre Eduardo Kunstek Montaño. Abracemos a todos los poetas que la vida puso en nuestros caminos y agradezcamos  la memoria de sus palabras.

CONSTRUIR COMUNIDAD

LUIS CAMILO KUNSTEK SALINAS

Director de Carrera Comunicación Social UCB 

[email protected]

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