Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de septiembre de 2020
  • Actualizado 14:29

Política o crimen

Política o crimen
El Poder Legislativo aprobó la Ley que fija el plazo para la realización de las elecciones generales. Coincidentemente y antes de conocerse públicamente la medida, mediante redes sociales y comunicados públicos, líderes  del Movimiento Al Socialismo (MAS) convocaron a acciones de cacerolazos y petardos contra la decisión del Gobierno de ampliar la cuarentena hasta el 10 de mayo y para exigir la convocatoria inmediata a las elecciones. Obedientes y disciplinados como siempre, en horas de la noche, activistas del partido de Evo Morales dieron inicio a sus acciones, algunos desde sus casas lanzando ruidosos petardos y muchos otros dejaron de lado la prohibición de circular por la vía pública y en grupos numerosos se lanzaron a las calles a protestar y enfrentarse con quien se les ponía al frente, para así demostrar que aún tienen  poder, pese haber dejado un lamentable Sistema de Salud y una institucionalidad agonizante después de 14 años de gobierno.
Científicos y profesionales de la salud del país y el mundo machacan día a día sobre la necesidad de guardar el debido distanciamiento humano como medio para prevenir el avance del letal virus, que en países con mucho más recursos que el nuestro va dejando tendales de cadáveres sin que sus autoridades puedan mitigar el avance de la pandemia que hasta ahora en Bolivia se ha venido manifestando con milagrosa lentitud, aunque se dice que lo peor está por venir.
Sin embargo, pese a las advertencias y cuando aún no sabemos cuál será el comportamiento de la pandemia una vez que empiece la liberalización de las actividades económicas, en una actitud absolutamente irresponsable, el Órgano Legislativo controlado férreamente por el MAS trató con carácter de urgencia la Ley que fija plazo límite de 90 días para la realización de elecciones e inmediatamente sus bases, siguiendo la consigna partidaria, salieron a las calles poniendo en peligro, no solo su salud y su vida, sino la de su familia y el conjunto de la sociedad.
Resulta altamente cuestionable las prioridades de los/as  legisladores que hasta la fecha no consideran el proyecto de la Ley que fija en un 10% del Presupuesto General del Estado para el área de salud y cuya aprobación no debería tardar ni una hora, pero que es dejada de lado para dar paso a la satisfacción de las exigencias de grupos políticos angurrientos de poder e impunidad.
Lo que hace el MAS en el parlamento y en las calles provoca la duda de si es política o simple y llanamente crimen. Juzgue la población.