Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 02:11

Podemos ser mejores

Podemos ser mejores

Al igual que al resto de la población mundial, a las y los bolivianos nos toca enfrentar a un enemigo invisible, eficaz en su letalidad y poderoso como ningún otro conocido hasta ahora. El COVID-19 está mostrando ser irreverente ante el poder político, económico o social, así  como infecta a gente de abajo, a los que viven el día a día, a los desplazados por la guerras, por la pobreza, por la intolerancia política, religiosa o la discriminación étnica;  también lo hace a los de arriba, a los que viven en enormes palacios, mansiones de fantasía y ocupan las primeras planas de los periódicos del planeta. 

La diferencia es que las cifras de víctimas fatales las encabezarán los primeros, porque los sistemas de salud pública, incluso en los países en los que se mantienen, son insuficientes y abierta o encubiertamente las autoridades se verán obligadas a optar por dejar morir a los/as que su ciclo de productividad se considera agotado para salvar a la población joven; mientras que en los países sin Sistema de Salud Pública o con uno muy débil, es posible que el número de víctimas será mucho mayor, indistintamente de que sean jóvenes o viejos/as. Está claro que, no obstante del efecto igualador del virus, la letalidad volverá a inclinar la balanza en favor de quienes cuentan con los recursos para acceder a todos los medios que la ciencia tiene a su alcance para enfrentar la pandemia.

En Bolivia, desde el momento que se presentaron los primeros tres casos, las autoridades invocaron la responsabilidad ciudadana para evitar la propagación del mal, porque el Sistema de Salud heredado del régimen masista exige de la inversión de ingentes sumas de dinero en poco tiempo; empero, la respuesta de la mayoría de los habitantes, fue la minimización de la gravedad del problema, empeorada por la perversa intención de politización con miras a cobrar venganza contra la y los que el régimen saliente considera sus enemigos. 

La actitud de pobladores de zonas consideradas la vanguardia del MAS, lo único que está consiguiendo es que el virus se expanda y, de continuar a este ritmo, llegará el momento en que esta misma gente y sus familias serán afectadas, como seremos afectados/as todos/as los bolivianos.

En estos momentos de temor e inseguridad, lo que se espera de todos los actores políticos, económicos, organizaciones y la población en general, es que saquemos lo mejor que tenemos muy dentro nuestro, pongamos nuestro granito de arena para superar esta etapa de la vida. Es posible lograrlo, estoy segura que podemos ser mejores de lo que hasta hoy nos mostramos.