Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 02:23

Explicaciones necesarias

JULIETA MONTAÑO S.
Explicaciones necesarias

Se sabe que no es posible que los y las gobernantes de un Estado tengan el tiempo, el espacio mental y, algunas veces, la voluntad para escuchar los  reclamos no muy agradables de las/os ciudadanos, quienes elaboran los resúmenes de información para la máxima autoridad, de buena o mala fe, no le trasmiten las cosas negativas que se dicen de ella. Así es como funciona el aparato político y si la Presidenta o Presidente del Estado no tiene cerca suyo a gente seria, objetiva y honesta, que con total transparencia le diga lo bueno y lo malo que está sucediendo en el país, su desgaste puede ser en breve tiempo.

Por la experiencia reciente sabemos que hay mandatarios que, aunque les griten en los oídos y les restrieguen en los ojos los casos de nepotismo, corrupción, abuso de autoridad, y otras conductas reñidas con un Estado democrático, prefieren no darse por enterados porque son parte de ese aparato, como son sus allegados a los que trata de beneficiar con recursos del Estado, hasta que llega el momento en que la gente cansada del abuso y asqueada de la corrupción,  reacciona y no cesa hasta quitárselo del camino. 

Los sucesos de octubre que determinaron la renuncia de Evo Morales y la ascensión legal de Jeanine Áñez como Presidenta del Estado, significó un paso muy importante para la democracia boliviana y devolvió la esperanza de que Bolivia iniciaría un período de reconstrucción institucional. Sin embargo, en corto tiempo constatamos que se reproducen las  prácticas nefastas del masismo como el copamiento de las instituciones públicas con parientes de los nuevos jerarcas del Gobierno o quienes se dicen sus simpatizantes. Es una lástima saber que los pocos técnicos/as que quedaron de la gestión pasada, sin ninguna evaluación o proceso administrativo previos, fueron destituidos de instituciones y empresas del Estado para ser reemplazados por gente, cuya calidad profesional se desconoce o deja mucho que desear; decisiones con las que se ocasiona grave daño económico al Estado y se desperdicia experiencia acumulada que también tiene un alto costo.

Denunciamos con vehemencia  a lo largo de 14 años los abusos del masismo, hoy de la misma manera, exigimos a la presidenta legal y legítima de Bolivia, Jeanine Áñez, explique con claridad y precisión el porqué del manejo patrimonialista de las instituciones del Estado, el nepotismo  y el atropello a los derechos de funcionarias y funcionarios públicos.