Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 02:01

Actitudes necesarias: Prudencia, humildad e inteligencia política

Actitudes necesarias: Prudencia, humildad e inteligencia política

Empiezo aclarando que en este momento no soy simpatizante de candidatura alguna, lo único que tengo claro es que no deseo el retorno de quienes durante 14 años despilfarraron los recursos del Estado, crearon nuevos multimillonarios parasitarios, dejaron un sistema de salud lamentable y sembraron tanto odio entre bolivianos que necesitaremos décadas para mirarnos con respeto y reconociéndonos como iguales en dignidad y derechos, aceptando las diferencias propias de una sociedad democrática.

La sanción de la Ley que señala el 6 de septiembre próximo como fecha de elecciones presidenciales y parlamentarias, ha provocado preocupación en buena parte de la población que considera imprudente hacerlo justamente en un momento en el que el número de infectados/as aumenta por cientos y el Sistema de Salud empezó a colapsar. Vemos a gente cercana perdiendo uno o más miembros de la misma familia o clamando un espacio en los hospitales, esperando muera alguno para que se desocupe una cama.

En estas circunstancias la expectativa es que los líderes políticos opositores al MAS, muestren sensatez, humildad e inteligencia política para controlar sus legítimas ansias de entrar en el juego electoral. Todos ellos y ella saben que por mucho amor que les tengan sus seguidores/as, ante la posibilidad de contagiarse del COVID-19 asistiendo a recintos con gran carga viral dejada por personas portadoras asintomáticas, la pensarán mucho y por prudencia evitarán correr riesgos absteniéndose ir a sufragar. 

Los jurados/as de mesa y delegados de partido, serán los más ausentes; los primeros, aún a riesgo de ser sancionados; claro está exceptuando a los soldados masistas que estarán disciplinadamente en sus mesas por ser parte de una estructura partidaria, que los otros no tienen, construida mediante la prebenda y el miedo a represalias, por lo que con seguridad, el día de las elecciones el voto consigna será cumplido rigurosamente; la gente controlada y sometida por caudillos inescrupulosos e irresponsables, no tendrá más que obedecer y asistir disciplinadamente bajo pena de ser despojados de su propiedad o ver incendiadas sus casas y cosechas. De esta manera, el MAS tiene asegurado su voto duro y, como se dice que la consigna es que, así sea que obtenga un voto más que la segunda candidatura, no irán a segunda vuelta, impondrán con la “lucha callejera” y el “ahora es cuando guerra civil” el reconocimiento de su candidato. ¿Estamos preparados para este trago amargo?. Quienes ansiamos vivir en democracia, preferimos unos meses más de gobierno de transición, aunque poco eficiente y transparente, a años de dictadura.

JULIETA MONTAÑO S.

Abogada y directora de la OJM

julietamontañ[email protected]