Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 29 de noviembre de 2022
  • Actualizado 13:19

Ha llegado el Carnaval

Ha llegado el Carnaval

Por un lado, continúa la amenazante pesadez del virus, por el otro, ha llegado el Carnaval, fiesta, que dicen fue inventada por los sumerios y se transformó hasta convertirse en esa majestuosa manifestación de la diversidad cultural del mundo. 

Saldrán los chucutas y los pepinos a bailar (pensándolo bien, el traje del pepino podría ser de alta bioseguridad y el matasuegras el instrumento perfecto para mantener alejados a los avivados que quieren acercarse más de la cuenta). 

Los ritmos de la diablada, la morenada, los tobas, caporales y muchos otros, serán el contexto perfecto para bailar en honor a la virgen del Socavón. El taquirari y la chovena musicalizarán la fiesta grande de los cruceños y los trajes de la guapa soberana pondrán el toque apoteósico de las comparsas.Las ruedas al son de los enganchados de erque y las coplas marcarán la fiesta tarijeña, quien sabe, este año, preámbulo de una buena vendimia. 

Llegará el Corso junto a las coplas picarescas del valle donde todos se reunirán para festejar la pluralidad de nuestras regiones, uniéndose a las chacareras, a los tobas, las cuecas y la inmensa variedad de nuestro folclore. Sin embargo, como sombra de una pesadilla denominada pandemia, estará el virus acechando, enfrentándonos como lo ha hecho durante todo este tiempo, incrementando el odio a nuestras diferencias, etiquetándolas.

Se ha discutido la vialidad del festejo con énfasis en la necesidad de la reactivación económica, proponiendo soluciones mágicas de bioseguridad, se han contado los muertos de la última ola y se han marcado las diferencias estadísticas para asegurar una disminución de la agresividad del virus; se han redactado normas y contratos para regular la mesura y compostura de miles de personas con la única voluntad de divertirse, como si el comportamiento y la conciencia fueran consecuencia de reglamentaciones.

En cuanto nos anuncian una nueva variante del virus (Ómicron BA.2), anuncian también las fiestas y desfiles. Ha llegado el Carnaval y solo de nosotros depende que festejemos la vida sin incrementar la angustia de la pandemia, digan lo que digan los demás.

CONSTRUIR COMUNIDAD

JAVIER PRUDENCIO M., Ph.D.

Director de carrera de sede Ingeniería Civil UCB 

[email protected]

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