Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de julio de 2021
  • Actualizado 10:39

Tren urbano de la estafa

Tren urbano de la estafa

Como si fuéramos un país en la cúspide del máximo desarrollo y donde sobran recursos para desperdiciar, o mejor dicho malversar, este proyecto no termina de sorprender por la inviabilidad advertida y el letargo de las autoridades, incluidos diputados uninominales, en cuanto a la fiscalización en su ejecución.

En cualquier país es indispensable que el estudio de evaluación de impacto ambiental contemple un programa de prevención y mitigación ambiental efectivo y capaz de minimizar los impactos negativos del proyecto y la mejor forma de implementar la mitigación ambiental en coordinación con los beneficiarios y autoridades locales.

En este caso del tren metropolitano, haciendo a un lado la obligatoria paralización por efecto de la pandemia del coronavirus, este proyecto se constituye en uno de los millonarios que representa una estafa por el tiempo de ejecución, la inversión millonaria y el resultado que apenas servirá para recrear la vista a la par de un regalo de Navidad para un niño (tren a pilas o baterías), porque para nada minimizará la contaminación ambiental en las zonas por donde circulará, para nada es una alternativa a los estrechos y complicados taxi trufis que prestan servicio a los diferentes barrios de la ciudad y que tienen un menor costo y el mismo tiempo de viaje del tren, por lo menos en el caso de la línea roja no significará grandes diferencias en el servicio.

Un conflicto que se sintió y todavía se siente es el de la mitigación ambiental que debía haberse implementado como parte de la ejecución del proyecto, a estas alturas existen torres afectadas, obras menores como pasos viales y pequeños puentes que ya se han derrumbado o que ya se han deteriorado antes de entrar en operación el tren.

Entonces, ¿se debería recibir estas obras como un proyecto con la calidad esperada y garantizada que cumplirá la función definida y por el tiempo de vida útil esperada?, o en unos dos o tres años estaremos viendo otra vez refacciones y parches a la par de lo que es el alcantarillado, agua potable o bacheo que se realiza por toda la ciudad.

Es ahí donde se pone en evidencia la complicidad de las autoridades nacionales encargadas de la implementación del tren para permitir este engaño y monumental descalabrado económico para satisfacer el ego personal de algunos politiqueros del momento que ofrecieron esta infraestructura basada en un momento de alucinación económica para permitir semejante vergüenza en Cochabamba.

Espero que las autoridades municipales tomen un rol más apropiado y técnicamente más exigente y puedan hacer evidentes estas fallas y errores para permitir una entrega definitiva en condiciones pactadas en el contrato original y no sea un momento más para que el actual Presidente se reconforte indicando que es una añoranza de los cochabambinos, que queremos  imitar a las grandes urbes con una infraestructura que se asemeja a los a las ciudades europeas de los años 1950 o 1960. Sálvanos señor de los grandes estafadores y cómplices ocasionales.

CIUDAD SUSTENTABLE

José Castellón Onofre

Agrónomo, Investigador FCAPyF-UMSS

[email protected]

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