Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 18:37

La ciudad del sur

La ciudad del sur

Una mueva gestión municipal se inicia a partir de las elecciones del pasado 7 de marzo y las esperanzas de un territorio en mejores condiciones de desarrollo parecen avizorarse en nuestra urbe. Es un hecho claramente evidente que desde la década del 2000 en adelante, una nueva zona densamente poblada y en vías de consolidación es el territorio referido al Distrito 15, donde indudablemente la zona de K’ara K’ara y Pampa San Miguel son los núcleos socio ambientales que permitieron que el foco rojo de la lucha social y expresión de las demandas ciudadanas -aunque a veces desequilibradas- se encienda y se configure una expresión ciudadana reclamando mejores condiciones de vida a pesar de las muchas frustraciones respondidas parcialmente. Es una intención que muestra el candidato ganador de las municipales y que al calor de la euforia pos eleccionaria, promete que atenderá a este sector con carácter prioritario en su desarrollo. Pero bueno, esas intenciones fácilmente pueden contaminarse de un cariz oportunista y poco real que reproduzca, por ejemplo, lo que ocurrió en la zona oeste de la ciudad durante la década de los 90, un proceso de urbanización feroz y vertiginoso que eliminó las áreas agrícolas de protección municipal de un plumazo a pesar de la gran potencialidad que se tenía como una zona productora de cereales y leguminosas.

No nos olvidemos que este distrito o zona del sur (antes predominantemente agrícola) tiene como antecedente que el cambio de uso de suelo ha transformado extensas zonas agrícolas en residenciales con una infraestructura muy improvisada e insegura, lo que podría llegar a un extremo de densificación horizontal con una ocupación del territorio de una manera irrelevante y contradictoria en términos urbanísticos. El patrón de ocupación es caótico y desordenado, tanto que cualquier modelo de gestión territorial que se quiera posicionar debe modificar la concepción de sostenibilidad en el uso del suelo, más aún porque esta zona alberga a la mayor cantidad de gente que tiene como fuente laboral el centro histórico y se constituye en un centro de capacidades humanas, pero dependiente de la ciudad, considerando al típico albañil o al empresario próspero que están en íntima relación con los servicios requeridos por la ciudad vieja.  Por ello, hablando de las promesas de los elegidos, constituye un verdadero desafío la necesidad de establecer una gestión territorial que otorgue a esta zona una imagen urbana diferente y complementaria a lo que es la ciudad consolidada y que podría permitir una mejor calidad de vida. (...).

CIUDAD SUSTENTABLE

JOSÉ CASTELLÓN ONOFRE

Agrónomo

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