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  • Diario Digital | jueves, 25 de abril de 2024
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Drenaje y vialidad urbana

Drenaje y vialidad urbana

En la década de los años 90 estuvo en plena vigencia el Plan Maestro de Desagües Pluviales de la ciudad de Cochabamba. Con asesoramiento internacional, dicho plan se inició e implementó en una gran parte. Sin embargo, transcurridos 15 años o más, es necesario hacer algunas consideraciones sobre un replanteo o la implementación de una estrategia actualizada en el tema de drenaje pluvial de nuestra ciudad.

Uno de los principales problemas en el centro histórico -alrededores de la plaza 14 de Septiembre- siempre fue las diferencias de pendiente de las vías en relación al resellado o al incremento permanente de la capa asfáltica mediante el bacheo y el recarpetado anual o cada cierto tiempo. Podríamos decir que siempre nos ganó el tiempo, nunca se pudo desaguar las vías de una forma eficiente después de una lluvia intensa y menos de una lluvia permanente; no por nada, la gente que transcurría y transcurre actualmente las calles es normalmente empapada con el agua que los vehículos expulsan al transitar la vía. Puede que se diga que es un tema de educación vial o de urbanidad, yo diría que también es un tema de diseño del drenaje, porque la ingeniería debería permitir desfogar el agua de las calles de una manera rápida y eficiente hacia el cuerpo receptor final.

Espero que el Alcalde actual, rememorando los grandes resultados en sus gestiones pasadas, pueda priorizar este sistema que es muy indispensable en nuestra ciudad. No se olviden que, por un lado, está la responsabilidad sobre el peatón en la calle y, el otro, es la posibilidad incluso de reutilizar el agua de los escurrimientos pluviales y reciclar en las áreas verdes que tanta falta nos hace para mantener el ornato público de las plazas y plazuelas.

La ciudad ha desarrollo vertiginosamente su ecosistema y se constituye en una maraña de problemas cotidianos que expresa la conflictividad de la rutina diaria en las diferentes zonas, al extremo que se están reproduciendo los problemas del centro histórico en las periferias de la ciudad. Es momento de implementar un modelo de gestión territorial urbana acorde a las características propias de la geomorfología del valle.

Qué interesante sería corregir los errores de la planificación urbana indicativa y física de los años 80 y posteriores con un modelo más agradable para sus habitantes, un modelo que reconozca la importancia de las áreas verdes para nuestra calidad de vida y, lo mejor, reciclar el agua de la forma más efectiva (ejemplo agua pluvial) para cumplir los objetivos del nuevo milenio en cuanto al desarrollo urbano sostenible o vivible, como quieran llamarlo. Es posible aprender de los errores en cuanto a la gestión del desarrollo urbano, es posible llevar a la práctica conceptos muy modernos como el urbanismo ecológico, estratégico o inteligente.

CIUDAD SUSTENTABLE

José Castellón Onofre

Agrónomo, investigador IIACH-UMSS

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