Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 14 de junio de 2021
  • Actualizado 05:27

Cambio de timón municipal

Cambio de timón municipal

Es posible que la gestión municipal que se apresta a intervenir en el municipio de Cochabamba por el periodo 2021-2026 dependa de nuevos líderes, nuevos o antiguos funcionarios y nuevas decisiones fundamentales que se puedan asumir desde el primer día que el alcalde electo se haga cargo de la silla edil. Las cartas de la baraja están echadas sobre la mesa, podríamos retornar fácilmente a un racionalismo administrativo posicionado en los años 90’, es posible caer en una vorágine politiquera donde se deben pagar las facturas económicas asumidas en la campaña electoral o también podríamos otorgar nuevas oportunidades al profesionalismo técnico para constituirse en una institución ágil y efectiva en su accionar para reconducir el desarrollo municipal, que es lo que la mayoría de la población espera. 

Los modelos de gestión institucional actual nos indican la necesidad de priorizar los requerimientos en salud, educación e infraestructura de servicios, que seguramente van a constituirse en los principales grupos de demanda, pero es indispensable la priorización y reconducción de los ejes de intervención pensando que estamos en condiciones políticas adversas en relación al gobierno nacional, lo que podría repercutir en dificultades económicas para el proceso de implementación del modelo definido. En estas condiciones, si reflexionamos sobre las potencialidades y debilidades territoriales, es lo primero que debería implementar el alcalde entrante, pero, la verdad es una incógnita. La realidad nos indica un sector norte de la ciudad totalmente consolidado y en franco proceso de dinamización económica; el centro histórico, cada vez más debilitado y sin una intervención física efectiva que evidencie el valor arquitectónico de mantener las referencias históricas de la Villa de Oropeza. La zona sud -nueva ciudad- se presenta con dos dinámicas muy conflictivas que serán objeto de decisiones fundamentales para los próximos 50 años. Precisamente es en este sector que las condiciones se presentan expectables para implementar un modelo de gestión territorial que consolide un espacio de necesidad habitacional, pero también de calidad de vida aceptable y constituirse en lo que el sector este y oeste del territorio municipal nunca pudieron conseguir, un territorio equilibrado, autosuficiente, y sostenible. La ciudad está esperando intervenciones desafiantes muy estratégicas, porque actualmente pervive la sensación de malestar expresado en una pertenencia al norte o al sud como un patrón de calidad de vida que sigue fragmentando y segregando el espacio y el derecho a la ciudad.

CIUDAD SUSTENTABLE

JOSÉ CASTELLÓN ONOFRE

Agrónomo

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