Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 13 de junio de 2021
  • Actualizado 04:06

Las calles y la vegetación

Las calles y la vegetación

Como cuando se apaga un incendio, se ha iniciado un resellado de las principales vías del centro histórico y aledaños para evitar los baches insoportables de las vías que dificultan la circulación y afectan a la integridad peatonal y de los vehículos, que hasta cometen atropellos y afectaciones del ornato público por esquivar los baches. Es imprescindible contar con plan de mantenimiento de vías y resellado permanente, ya que las mismas en base a su vida útil requieren de un constante arreglo y atención anual o cada cierto tiempo, especialmente, luego de la época de lluvias que siempre deja rastros feos en la ciudad. 

Así como se puso interés en las vías y su calidad debe también atenderse a la demás infraestructura urbana que es indispensable mantenerla en el día a día, porque el peatón circula por las aceras y áreas de equipamiento en el afán de disfrutar de ellas y desarrollar sus actividades en las condiciones de mínima comodidad para el cumplimiento de su rutina. Las áreas verdes son otro espacio público que merece el mismo interés, ya que se acerca la época invernal, pasada la cual las mismas reverdecerán y mostrarán una faceta natural que otorga un ambiente propicio de disfrute para la población. 

Ese ambiente de ciudad es ahora el que merece atención y dedicación por el largo tiempo que fue objeto de descuido y retraso; la imagen de la ciudad es la carta de presentación de su población, no por nada se dice que una ciudad verde es una ciudad amigable, ya que la vegetación y la calidad del aire son aspectos fundamentales en la calidad de vida de las personas. 

En estos tiempos cuando es fundamental oxigenar el ambiente para que tengamos oxígeno suficiente en nuestros pulmones, es una prioridad pensar en la vegetación y toda área verde posible de implementar y mantener para el bien común. La sensación de vida que otorga la vegetación tiene que ver con la riqueza del paisaje que ante nuestros ojos se proyecta insustituible y única, por ello la necesidad de prestar atención especial al componente natural del espacio construido. A veces un metro cuadrado de vegetación es la diferencia entre el mal y el buen carácter de las personas o incluso a veces un metro cuadrado con flores hace que el ser humano tenga una razón de vida sin importar qué tipo de flores o vegetación se tiene. Es la presencia de la vida vegetal la que ilumina al ser humano y su disfrute es a precio cero (...).

CIUDAD SUSTENTABLE

JOSÉ CASTELLÓN ONOFRE

Agrónomo, Investigador FCAPyF-UMSS

[email protected]

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