Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 19 de abril de 2024
  • Actualizado 17:42

Aire contaminado

Aire contaminado

Es indispensable que se precise ¿cuál es la calidad del aire en nuestra ciudad a lo largo del año? o ¿cuáles son las épocas y momentos más críticos? Los impactos de las quemas actuales redundan en una afectación de la salud de los cochabambinos sí o sí. La Municipalidad de Cochabamba mediante datos de la Red Mónica indica que en los últimos días se llegó a un Índice de Calidad del Aire Malo con una concentración de partículas PM10 que va entre 55 y 85μg/m3. Estas concentraciones están dentro del límite permisible (150 μg/m3) establecidos en la Ley 1333 en nuestro país, pero sobrepasan los niveles de la OMS (45 μg/m3) y de la Norma Boliviana NB 62011 (50 μg/m3). Información de la calidad del aire, según la EPA de los Estados Unidos (https://www.iqair.com/es/bolivia/cochabamba) en tiempo real indica que: La concentración de PM2,5 en Cochabamba es de 31,6 µg/m3, eso quiere decir 6.3 veces superior al valor guía de la OMS.  Sin embargo, nadie habla de las medidas de mitigación para minimizar esos efectos. Restringir el flujo de vehículos en las zonas más críticas, fortalecer el sistema de monitoreo de la calidad del aire en nuestra ciudad, aplicar la normativa ambiental vigente en cuanto a la generación de contaminación atmosférica e implementar una política ambiental clara y concisa en cuanto al mejoramiento de la calidad del aire que obliga a una actuación interinstitucional inmediata.

La Municipalidad de Cochabamba debe reconfigurar la estructura urbana de la ciudad de acuerdo a las directrices de la sustentabilidad urbana (corredores verdes urbanos, protección de las fuentes naturales de agua, implementación de mayor vegetación en la ciudad); la Gobernación debe velar por instalar sistemas automatizados de monitoreo atmosférico en la región metropolitana de Cochabamba (red de monitoreo integrada); las ONG deben operativizar sus acciones basándose en la información científica y en coordinación directa con los clubes de madres o clubes juveniles (activistas ambientales efectivos). Las Universidades deben proponer técnicas y métodos de seguimiento a la calidad del aire en respuesta directa a la contaminación atmosférica (flujo diario de información especializada) y, finalmente, la población debe tomar conciencia que este valle tiene una facilidad para concentrar contaminantes (inversión térmica) y que este fenómeno cada vez se intensifica en nuestra ciudad por la condición geográfica del valle central. Por tanto, es tiempo de pensar globalmente y actuar localmente para consolidar una ciudad con mejores condiciones de vida.

CIUDAD SUSTENTABLE

JOSÉ CASTELLÓN ONOFRE

Investigador CEPLAG-UMSS

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