Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 11:58

Innovar en crisis

Innovar en crisis

Este año ha comenzado con un panorama donde la incertidumbre está presente y con las diferentes crisis en evolución sanitaria y económica. En efecto, la pandemia sigue castigando a la humanidad y nuestro país, y, por otro lado, la economía está haciendo estragos en el sector empresarial con muchas empresas cerrándose y la pérdida masiva de empleos en varios sectores. Como solución, los países desarrollados han creado muchos fondos de subvención y otras medidas de apoyo para evitar el cierre de empresas y reactivar su economía. Sin embargo, en Latinoamérica y nuestro país  las cosas son más lentas y complicadas, y  no podemos esperar que el gobierno lo haga todo. Es imprescindible, hoy más que nunca, en un año  de crisis e incertidumbre, que las empresas recurran de manera inmediata a la  innovación, reinventando  sus modelos de negocio para ofertar nuevos productos y servicios al mercado, en una nueva normalidad donde el liderazgo y la digitalización serán claves para transformarse.

Hoy más que nunca debemos recordar que en las  crisis surgen grandes oportunidades y esto lo saben desde hace mucho culturas milenarias como la China y así están reaccionando para reafirmar su liderazgo económico en el mundo,  habiendo casi derrotado a la pandemia. Para los chinos, la palabra crisis en chino (Wei Ji) está formada por dos caracteres, el primero Wei significa peligro y, el segundo, Ji significa oportunidad.  

Para iniciar el proceso de innovación, una primera recomendación es que las empresas salgan  de su statu quo y eso significa romper las reglas actuales. Según Jeremy Gutsche (Director de Trend Hunter), “todas las empresas quieren ser innovadoras pero ninguna se atreve a salirse del camino para conseguirlo, tienen una estructura muy marcada que distrae cualquier posibilidad de que los trabajadores se motiven a buscar cosas nuevas, deben atreverse a romper sus reglas”. Por eso en las empresas donde el líder tiene olfato en los negocios y tiene  una visión estratégica, la innovación es un elemento central,  ellos aprenden a valorar las ideas que tiene su equipo y dan la confianza para que se logre un círculo virtuoso, donde la planificación es dinámica y la lluvia de ideas es permanente.

Las empresas al mantener su statu quo, añade Gutsche, caen  en las  tres “trampas del granjero”: se vuelven repetitivos, complacientes y protectores. Mas bien es necesario crear una cultura que nutra los tres “instintos del cazador”: insaciabilidad, curiosidad y disposición a destruir. Este último atributo significa estar dispuesto a probar algo nuevo, abandonando todo lo que funcionó en el pasado.

A nivel nacional, muchos empresarios, desde micro hasta grandes, han demostrado capacidad de innovar en crisis. Algunos sastres hoy confeccionan barbijos, han surgido varios negocios gastronómicos desde los hogares, plataformas digitales  de delivery,  surgimiento de tiendas y pequeños supermercados. A nivel local,  destaca  Marcos Humérez, un  empresario que con su olfato de negocios, su capacidad de liderar equipos y articular con diferentes actores, es capaz  de innovar en diversos campos: construcción el Huper Mall, diversión con salas de multicine, comercio con la construcción de un moderno supermercado y otros proyectos en diversos campos, que seguramente serán exitosos porque él tiene en su ADN que en las crisis existen grandes oportunidades.

INNOVACIÓN Y FINANZAS

JORGE VELASCO T.

Ingeniero industrial, magíster en Innovación y Desarrollo Emprendedor, y docente

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad