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  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

Estafa piramidal y ley contra delitos financieros

Estafa piramidal y ley contra delitos financieros

Desde hace muchos años se vienen sucediendo las estafas piramidales en el mundo. Una de las más famosas y antiguas es la estafa Ponzi, que en 1927 afectó a más de 20.000 personas, en Estados Unidos. Ponzi descubrió la manera de ganar dinero utilizando una estructura piramidal que consistía en comprar  cupones que se podían cambiar  por sellos postales y la ganancia se generaba debido al tipo de cambio. De esta manera, Ponzi logró convencer a miles de personas para que inviertan 9 millones de dólares en su compañía, pero en realidad nunca compró cupones ni sellos, se limitó a pagar a la primera generación de inversores con el dinero de la segunda, a los de la segunda con el dinero de la tercera generación y, así, sucesivamente. En ese entonces las leyes lo condenaron a 14 años de prisión.

Otra gran estafa descubierta en 2008, sucedió cuando descubrieron que Bernard Madoff, gestor de Wall Street, en 20 años había estafado el importe de 50 mil millones de dólares  a más de 3 millones de víctimas. Madoff ofrecía inversiones en el mercado de valores con altísima rentabilidad, pero como en el anterior caso los primeros inversionistas recibían rendimientos de  los siguiente que entraban y así sucesivamente. Fue sentenciado a 150 años de prisión, la mayor registrada de la historia.

En Bolivia, uno de los casos piramidales más conocido es el de Finsa de los hermanos Arévalo, 1980-1991, que alcanzó a 50 millones de dólares, que afectó a miles de personas que invirtieron, dineros de las indemnizaciones de sus jubilaciones, en negocios inmobiliarios. Cuando se descubrió la estafa se habían destruido la economía de miles de hogares y hasta llegar inclusive a suicidios.  Tras un proceso de 12 años, los hermanos Arévalo fueron sentenciados a 10 años de prisión, pero se acogieron a libertad condicional y luego se fueron al exterior sin haberse recuperado los dineros de la estafa.

Otra estafa fue la de   Roghel con 15 mil personas afectadas, 2004-2008, a las que se les ofrecía el 10% de interés mensual por inversiones en bolsas de valores internacionales y otras compañías que decía tener la empresa manejada por Windsor Goitia Chappy; quien fue detenido después de un largo juicio, más de dos años, para cerrar sus operaciones.

Como se puede advertir en los casos internacionales las sanciones, de las estafas piramidales, son ejemplarizadoras, sin embargo, en nuestro país, pese a la flagrancia de estos delitos su sanción es muy complicada porque no es un delito tipificado. Entonces es imposible meter en prisión a los estafadores, peor aún recuperar esos dineros y menos devolver lo invertido a sus víctimas.

El descubrimiento de una nueva estafa piramidal en nuestro país, que asciende a los 20 millones de bolivianos y a más de 5.000 afectados, se ha suscitado a través del medio digital o aplicación Ishop. Estructura piramidal promovida y financiada  por ciudadanos chinos en complicidad con bolivianos. En esta estafa la aplicación ofrecía tasas diarias del 3 al 5% por lo cual la rentabilidad era tan extraordinaria que muchos clientes recomendaron a familiares y amigos para ser parte de esas ganancias.

Es necesario que autoridades y actores del sistema financiero vean que este flagelo se puede luchar con mayor información y educación financiera a la población, principalmente de bajos recursos, y es necesario contar con mecanismos y marcos legales más apropiados que permitan una pronta acción en defensa de la sociedad. Es pertinente preguntar si la polémica Ley  Contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas incorporaba este tipo de medidas que acelere y castigue ejemplarmente este tipo de estafas.

INNOVACIÓN Y FINANZAS

JORGE VELASCO T.

Ingeniero industrial, magíster en Innovación y Desarrollo,

emprendedor, y docente

[email protected]

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