Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de mayo de 2022
  • Actualizado 00:10

Urbanización sostenible para recuperación post COVID

Urbanización sostenible para recuperación post COVID

El 55% de las personas habitan áreas urbanas, cifra que tiende a crecer para 2050 a un 70%, representando el 80% del PIB mundial. ONU Hábitat señala que el epicentro de la pandemia COVID-19 son las ciudades, indicando que el 95% de los casos se evidencian en áreas urbanas, cifra que naturalmente crece también en áreas rurales, develando que el mundo entero se dirige sin pausa hacia una severa recesión económica. Cada vez habrá menos fondos para proyectos de saneamiento, agua, sistemas de transporte público, vivienda adecuada, mejora de barrios marginales y sobre todo atención médica como respuesta ante la constante amenaza de la pandemia y sus muchas formas de presentarse, que es muy probable que el corte de ingresos afecte con mayor dureza a ciudades de países en desarrollo, donde la infraestructura ya es crítica y los sistemas de salud son también inadecuados.
Varias instancias internacionales empiezan a pensar en la ciudad post COVID-19, reflexionando sobre el crucial rol de la ciudades para construir un nuevo futuro, mediante una recuperación que transforme el desarrollo con igualdad y sostenibilidad, coincidiendo en el análisis, que es importante generar una conciencia de resiliencia en los diversos actores. Para ello se recomienda socializar constantemente diagnósticos multidimensionales, entre los que se pueden destacar naturalmente primero a la salud, la generación de empleo, la violencia de género, el acceso a los alimentos, asentamientos humanos de alto riesgo por pandemia, la vivienda adecuada, la movilidad y el transporte y, por último, los espacios públicos, culturales y de recreación.
Se sostiene que las ciudades generan valor económico cuando son eficientes en todas sus dimensiones, por ejemplo, el brindar opciones de transporte que reduzca la congestión y acortar tiempos de viaje permitirá un empleo más productivo y contribuirá positivamente a la salud, mitigar la contaminación por otorgar valor ambiental a centros urbanos con políticas de transporte adecuadas, contribuyendo positivamente a la reducción de la huella carbono. Un sistema de transporte multimodal permitirá generar rutas que alternen transporte automotor, ciclista y peatonal, en redes individuales para cada uno y es en este sentido el beneficio para la salud del ciudadano, ya que al transportarse por ciclovías o a pie se estaría evitando el sedentarismo y, por tanto, las enfermedades no transmisibles que convierte a las personas en pacientes de alto riesgo.
Una ciudad bien planificada y administrada genera un valor intangible, que permite inculcar el orgullo cívico y sirve como centro de tradiciones culturales. En este marco, por qué no insertar corredores culturales en las rutas multimodales de transporte y así coadyuvar con el empoderamiento del ciudadano con su entorno, motivando la generación de emprendimientos que ayuden en la ansiada recuperación.

CULTURA, ZOOCIUDAD Y TERRITORIO

Jaime Alzérreca Pérez

DOCENTE INVESTIGADOR IIACH / UMSS
[email protected])

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