Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 22:57

Espacios públicos, entre lugares y no lugares

Espacios públicos, entre lugares y no lugares

En Cochabamba, se aprecian espacios públicos llenos de personas con motivante actividad y otros, por más condiciones que tengan, se los encuentran vacíos como simples espacios de tránsito; mientras que considerables sectores no los poseen y los que existen no se encuentran equipados para promover intercambios que aporten en beneficiosos encuentros. 

En este contexto, emergen dos tipos de contenedores espaciales de actividades públicas, el lugar y el no lugar, términos acuñados por el antropólogo francés, Marc Augé, que indica que un no lugar es un espacio muerto, sin vida ni intercambio de ninguna índole y que solo sirve para transitar por sus dependencias, mientras que un lugar es un espacio de intercambio en todos niveles y escalas, que promueve encuentros y sirve de escenario para generar concertaciones que ayuden al ser humano a avanzar en sociedad. 

En este contexto, un lugar debería poseer cuatro características básicas, primero, poder acceder fácilmente a su entorno, por ejemplo, acceder a la plaza Quintanilla es muy riesgoso, por la gran afluencia vehicular y ausencia de conectores peatonales, mientras que acceder a la plazuela del Granado o a la plaza 14 de Septiembre, en este sentido, representan mayor seguridad. Como segunda característica, el espacio público, debería ser un contenedor de múltiples actividades, promoviendo intercambios de diversa índole, por ejemplo, en la plaza 14 de Septiembre y plaza Colón se evidencian variadas e interesantes actividades. Una tercera característica debería estar referida a la seguridad ciudadana a cualquier hora, para que pueda ser percibido positivamente por la sociedad, en este sentido, muchos espacios públicos en Cochabamba representan inseguridad, inscribiéndose así en el imaginario y memoria colectiva de las personas, evitándolos en lo posible. Por último, un espacio público debería promover relaciones intrapersonales en sentido de evocar sentimientos identitarios, existen muchos signos que en el transcurrir del tiempo se constituyen como representativos, por ejemplo, la plaza de las Banderas es un escenario de disputa, la plaza Sucre, un contenedor de ensayos folclóricos, el paseo de El Prado, un escenario cívico, político y cultural. Estas cuatro características permitirían reconocer como lugares a muchos espacios públicos en Cochabamba, mientras que otros, al no poseer ninguna de estas características, o solo algunas, no podrían ser considerados como lugares, en desmedro para con la vida en sociedad.

CULTURA, ZOOCIUDAD Y TERRITORIO

JAIME ALZÉRRECA PÉREZ

Docente investigador IIACH – UMSS

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