Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 16 de septiembre de 2021
  • Actualizado 20:55

Corredores culturales y contexto regional

Corredores culturales y contexto regional

Se denominan corredores culturales a espacios con una fuerte carga simbólica, que reflejan diversos procesos de apropiación marcados por la memoria e imaginarios latentes por generaciones, son espacios susceptibles a ser revalorizados a partir de prácticas culturales que garanticen expresiones libres y democráticas. 

La tendencia a tematizar espacios, denota una ciudad planeada por inversores y no por habitantes, haciendo del consumo recreativo una tendencia, incrementando así diferencias en variadas dimensiones, donde el que más recursos posee tiene la mayor posibilidad de disfrutar de lo programado, surgiendo la necesidad de atender a una mayoría social que disfrute de su contexto sin realizar inversiones costosas. Por otro lado, en consecuencia, se fomenta el transporte automotor con marcados problemas tanto en lo ambiental como en lo social. 

Cochabamba cuenta con sitios de mucho valor patrimonial, natural e histórico, tal el caso del río Rocha que atraviesa siete municipios flanqueado por un imponente escenario de fondo como la cordillera del Tunari, en paralelo a sitios de un alto valor patrimonial emplazados en el Valle Alto departamental y en un punto cardinal contrario, el Valle Bajo que presenta contextos con una fuerte carga de tradiciones, leyendas y costumbres. 

Apostar por corredores culturales multimodales que prioricen al peatón y al ciclista, oferta además generar corredores biológicos con altos impactos positivos medioambientales, apuntando a cambiar hábitos de transporte para una posterior transformación cultural de nuevas ciudadanías, que consideren acciones de vida saludable en ciudades descongestionadas y descontaminadas, y que en los recorridos diarios por diversos motivos, los ciudadanos reciban mensajes culturales que revaloricen identidad regional en base a rescatar memoria colectiva e imaginarios, apoyados por políticas públicas que prioricen una ciudad equitativa en su oferta recreativa y vivencial, más allá de una ciudad excluyente que tematice la recreación y beneficie el lucro solamente. Consolidados los corredores culturales, la oferta turística de la región sería incrementada con los consiguientes beneficios que esta actividad supone, haciendo que la ciudad sea vivida y disfrutada tanto por actores internos como por externos.

CULTURA, ZOOCIUDAD Y TERRITORIO

JAIME ALZÉRRECA PÉREZ

Docente investigador IIACH/UMSS

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