Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de enero de 2020
  • Actualizado 01:05

Sobre los valores y la persona

Sobre los valores y la persona

Los paradigmas socio-culturales y el adoctrinamiento sobre ideologías políticas han marcado la década y ha calado en nuestras vidas.

En los últimos conflictos se pudo evidenciar en muchos ámbitos la constante pugna por el poder. Las principales fichas de ese tablero de ajedrez eran  las bases y nuevamente fuimos testigos de las facetas de los diferentes actores políticos.  Fuimos testigos de la capacidad y poder de nuestra juventud, que, sin duda alguna, demostró que es nuestro presente y forjadores de nuestro futuro y con una lucha diaria, lograron lo inesperable: unir a las personas, policías y militares con lemas y estribillos, pero sobre todo resaltando que todo se puede con inteligencia y no con violencia.

Pero, es importante reconocer que existe un 40%, más o menos, de la población boliviana que ha quedado desamparada ideológicamente y que no son nuestros enemigos, sino personas que fueron, y aún son, manipuladas con ideas de odio 

y racismo, pero sobre todo mal informadas para ser movilizadas bajo presión a marchas y manifestaciones violentas tal como se ha visto en muchos medios de comunicación.

Es urgente hermanarnos y dejar de lado ese discurso de persecución. El que cometió crímenes debe ser juzgado, no por su ideología sino por el crimen cometido. Y todas esas personas traicionadas, desamparadas y abandonadas a su suerte deben entender que el discurso que le dieron sus dirigentes y sus líderes políticos, el cual creyeron, no era verdad. Era un discurso divisionista y mentiroso utilizado para lograr sus fines de poder mediante la manipulación psicológica.

Las personas que todavía se sienten 

discriminadas necesitan un abrazo fraterno y saber que son ciertos los discursos de sus dirigentes; que debemos seguir caminando y reconstruyendo los valores humanos que fueron violados 

y transgredidos en estos años y que los bolivianos somos hermanos con muchos valores ancestrales.

Debemos reconocernos como seres 

humanos con valores y juntos debemos ayudar a reconstruir la sociedad, trabajar en todos los ámbitos para sanar el adoctrinamiento recibido y hermanar a bolivianos que fueron divididos con odio. Ahora es tiempo de trabajar en una educación integral que respete la fe de cada boliviano, reconstruir los valores humanos y luchar por el bien común.