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  • Diario Digital | viernes, 19 de abril de 2024
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Turismo y arquitectura

Turismo y arquitectura

El turismo al ser una actividad multidisciplinaria tiene la característica de ser transversal a casi todas las disciplinas existentes. Representa un importante motor de desarrollo para todas las regiones del mundo, aportando a las arcas nacionales y a sus economías, millones de dólares, lo cual le hace atractivo a poder invertir en este rubro y acomodar su oferta turística a las exigencias del mismo. La arquitectura no está al margen de este nuevo paradigma del mundo de los viajes, cada vez más exigente.

El turismo y la arquitectura, desde sus inicios mismos, han mantenido una estrecha relación; esta última como actividad transversal, sin embargo, en el mundo académico se ha dado lugar a mostrar interés por la actividad turística, en el marco de la crítica arquitectónica, en tanto el objeto de estudio de ambas disciplinas tienen un común denominador, que es el espacio; involucra, además, la ocupación del espacio habitable y utilización del territorio con fines de recreación, descanso, diversión, entre otros.

Una investigación doctoral "Participación y consideración de la Arquitectura del siglo XX en la promoción y desarrollo turístico. El caso de México", propuesta por Laura Susana Zamudio Vega (noviembre-2013), nos sirve de referente para poder establecer tres principales relaciones identificadas entre ambas disciplinas, prestando especial atención a la arquitectura como reclamo turístico, debido a las nuevas formas que la arquitectura va adquiriendo. Según esta tesis: “no puede haber turismo sin arquitectura. En distintos grados y formas el turismo ha ido de la mano de la arquitectura desde los pioneros viajes de placer del siglo XVII a las complejas estrategias turísticas actuales”.

En ese marco, se planten estas relaciones, no sin antes hacer notar que las formas que puede adquirir la relación arquitectura-turismo son múltiples y van desde satisfacer el cobijo de los viajeros a cubrir sus necesidades emocionales e intelectuales, cuando la visita de un edificio es motivo para verlo y conocerlo, sin olvidar todas aquellas relaciones que se generan a partir de las estructuras habitables, cuando los turistas comparten con los habitantes locales.

El equipamiento es la primera relación; la segunda, la infraestructura; cada una significan un universo de detalles que, de forma sistemática, son interdependientes. El recurso turístico es la tercera relación que se plantea; esta, según los expertos, es un lugar u objeto de interés que los turistas visitan, normalmente por su valor cultural exhibido o inherente, su significancia histórica, su belleza, puestas a consideración de actividades de ocio, recreación y otros fines.

En este escenario, para muchos países, sino la mayoría, la arquitectura es parte de su oferta turística y motivan visitar por su importancia histórica, belleza, originalidad, (iglesias, museos, monumentos y otros).

Al margen de otros, la arquitectura deslumbrante del Partenón en Grecia, la Torre Eiffel en Francia; Machupijchu en el Perú, Tiwanaku en Bolivia e incluso la ultramoderna de Dubai, constituyen importantes motivos para desplazarse y conocer los mismos, con los múltiples beneficios que conllevan para las regiones; estos hechos hacen de la arquitectura y del turismo una unión indisoluble que motivan en el ámbito académico mayor estudio e investigación.

FORO

Franz Gustavo Morales Méndez

Docente investigador UMSS

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