Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 02 de julio de 2022
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No toquen la Coronilla, es un tesoro arqueológico de Bolivia

No toquen la Coronilla, es un tesoro arqueológico de Bolivia

Se dice que donde uno pone pie en los valles de Cochabamba, encuentra restos arqueológicos de la época prehispánica. Sin desmerecer el valor histórico del 27 de mayo de 1812 en la Coronilla, y debido al desconocimiento e ignorancia de algunos servidores públicos, que al calor del progreso vienen instalando sobre este espacio infraestructura moderna, destruyendo el pasado ancestral de nuestros abuelos, tratamos en estas líneas de poner en relevancia el valor patrimonial de la misma.

El cerro de la Coronilla, llamada antiguamente Jaya Huma (cabeza picante), luego Colina de San Sebastián, representa ser uno de los pocos espacios ancestrales que quedan; es un tesoro arqueológico por descubrir en Cochabamba, a la par de Incallajta, en Pocona; Inca Rakay, en Sipe Sipe; los montículos del Valle Central, camino a Quillacollo, como Sierra Mocko y Piñami, incluso Tiwanaku en La Paz. Esto ya lo dijimos en el libro “Cómo nació Cochabamba”. En varias otras notas de prensa de principios de este siglo y fines del anterior, se puede acceder a información como la que sigue: (N. De La Zerda. La razón 27-12-2017)

“De manera casual Federico Améstegui y sus tres hijos, encontraron cerca de 1.000 piezas prehispánicas de oro, de la cultura tiwanacota desenterradas por la tormenta en 1916; el ajuar consistía de una diadema de casi 300 gr, dos pectorales, una escudilla o tutuma, dos brazaletes, 597 pequeñas lentejuelas, y cientos de cuentas, cetros de mando, brazaletes y piedras semipreciosas que se habrían extraviado y encontrados luego en 1933 en poder del francés Rodolphe Picard, que trató de sacarlas del país. Al verse descubierto, las vendió al Estado, que las puso en custodia del Banco Central de Bolivia por más de cuatro décadas. Ahora el Tesoro de San Sebastián, con casi 700 elementos, es una de las colecciones más importantes del Museo Municipal de Metales Preciosos de La Paz”.

Esta sola información es tan valiosa y se ocultó por mucho tiempo con intenciones quizás oscuras. El Jaya Huma, ahora Coronilla, es un espacio sagrado que se tiene que conservar, porque allá se encuentra toda la información acerca del pasado no solo de Cochabamba, porque el ajuar encontrado responde a una tumba de algún soberano o gente importante de Tiwanaku, que, dicho sea de paso, de acuerdo a estudios recientes, sería la cultura más antigua del mundo, más que Egipto, que Grecia o Roma.

Toda Bolivia tiene que poner los ojos en este espacio arqueológico e histórico, así como otros, para comenzar a desentrañar y redescubrir nuestro pasado e identidad escondida.

Ahora que se encontraron restos arqueológicos (Opinión. 25-05-2022) y: “que podrían ser de un fuerte o trincheras con rasgos precolombinos, coloniales e incluso republicanos, según informaron autoridades de la Alcaldía y el Ministerio de Culturas”. Tenemos que ser severos vigilantes para no dejar destruir este importante legado patrimonial.

FORO

FRANZ GUSTAVO MORALES MÉNDEZ

Docente investigador UMSS

[email protected]

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