Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 26 de enero de 2022
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Seguridad Social en crisis

Seguridad Social en crisis

En esta época crítica de pandemia se puso a prueba el conjunto de normas de prevención y restablecimiento de la Seguridad Social. Lamentablemente, hay que deplorar y reconocer que es un verdadero desastre; no responder a las contingencias generadas por la pandemia. 

Si bien la calidad y heroísmo del personal profesional médico está paleando la situación, no deja de preocupar la total desatención a las necesidades que emergen de ellas; no cuentan con medicamentos oportunos, con instrumentos de trabajo, con los medios adecuados para protegerse, insumos de bioseguridad. Lamentablemente, están expuestos y dando su vida los profesionales de la salud, para enfrentar esta grave situación. Los líricos enunciados normativos que constituyen a la Seguridad Social, son eso, simples enunciado. 

La Seguridad Social se basa en principios fundamentales como el principio de universalidad, es decir, debe abarcar absolutamente a todo individuo que vive en sociedad, sin distinción de ninguna clase. Toda persona, por el solo hecho de vivir en sociedad, requiere del cuidado de su salud, se está refiriendo a la universalidad en la cobertura poblacional y la universalidad en la cobertura de contingencias y prestaciones. 

El principio de integridad responde a que todos los infortunios a los que está expuesto el ser humano reciban la cobertura necesaria en toda su integridad.  El principio de solidaridad se explica con un solo enunciado: “hoy por ti, mañana por mí”, que los que están en actividad laboral contribuyan a aquellos que han llegado a la vejez, los que están recibiendo atención médica.  

El principio de oportunidad, por la que la seguridad social debe prestarse oportunamente, es decir, recibir la atención médica hospitalaria de rehabilitación en el momento que se requiera, sin demoras, sin hacer colas, sin programaciones que afecten su salud y menoscaben aún más el mal que aqueja a la humanidad. Lamentablemente, la clase política que controla el Estado es indolente, no honra el artículo primero del Código de Seguridad Social, que le obliga a cuidar del capital humano, de proporcionarle los medios de subsistencia, de ocuparse de la rehabilitación de las personas inutilizadas y, finalmente, de proporcionarle los medios económicos para el mejoramiento del grupo familiar.

LEGISLACIÓN LABORAL 

Frank I. Taquichiri Y.  

Docente universitario post grado

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