Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de abril de 2020
  • Actualizado 19:30

España combate al Coronavirus. (II)

España combate al Coronavirus. (II)

Después de 12 días de aislamiento/confinamiento por la declaración del Estado de Alarma del Gobierno de España y habiendo sido ampliada hasta el 12 de Abril, los datos son demoledores. En el momento de enviar este artículo los contagiados son 48.000, las personas fallecidas 3.500, tenemos en Cuidados Intensivos 3.200 y se han recuperado 5.500 personas. Estos datos serán pulverizados día a día y las cifras cobrarán dimensiones muy superiores.

El Jefe del Estado Mayor Conjunto ha declarado que nos encontramos en una situación de Guerra, contra un enemigo invisible y que “todos somos soldados”. En la primera línea de fuego tenemos a todo el personal sanitario que se bate día a día con miles de contagiados, sin descanso y con la posibilidad de colapso en la respuesta si aumenta mucho mas el número de infecciones.

En una segunda línea tenemos a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a las Fuerzas Armadas, con apoyos logísticos, de desinfección de zonas prioritarias, control de cumplimiento de aislamiento y garantizando el transporte de suministros.

Por último, el gran cuerpo de este ejército, la ciudadanía general, cuya misión es evitar por todos los medios posibles el contagio quedándose en casa confinados. Las tres líneas tienen que funcionar perfectamente coordinadas y al unísono para tener éxito en la batalla.

Cada día que pasa la moral de la tropa debe mantenerse alta. Sabemos que nos esperan días muy duros, donde vamos a tener muchas bajas, miles de heridos y donde el cansancio va a hacer mella en las tres líneas. También vamos notando los efectos psicólogos de los confinamientos y el cansancio de los equipos sanitarios. Como en toda guerra, o nos mantenemos firmes o el virus acaba con nosotros. Sabemos que el “pico” no ha llegado todavía y que a final de marzo los daños serán terribles en España. Estamos mentalizados y preparados para ello, pero a un coste tremendo que tendremos que saber digerir convenientemente.

Las familias de los fallecidos ni siquiera han podido darle el último adiós, ni han podido despedirlos presencialmente. Desde los aledaños de hospitales, cuando salen los ataúdes y a larga distancia se les dice adiós con la mano mientras se llora desconsoladamente. Se guardará en el corazón tanto dolor. La primera línea del frente, el personal sanitario, sigue recibiendo cada día nuestro apoyo en forma de aplauso a las 20’00 horas desde las ventanas de cada vivienda.  La tropa de la tercera línea nos saludamos por esas ventanas y balcones . A muchos, siendo nuestros vecinos, ni siquiera les conocíamos. Ahora luchamos por lo mismo, aplaudimos con fuerza y cantamos el “resistiré” del Duo Dinámico.

Notamos que el Gobierno ha asumido el mando general, a pesar de que algunos partidos opositores pretendan sacar tajada política de la situación de guerra. Sus voceros lanzan permanentes críticas y proclamas, mientras la inmensa mayoría estamos en el combate. Se lo haremos pagar en las urnas.

España camina unida como desde hace mucho tiempo no lo hacia y esto debe servirnos para aprender a ubicar lo importante e imprescindible separándolo de lo secundario. Lo mismo deberíamos hacer a nivel global: todo el planeta unido para vencer al enemigo. Aunque algunos “líderes” todavía estén discutiendo si fue antes el huevo o la gallina.

Estamos en Estado de Guerra Mundial, o nos salvamos todos o perecemos todos. No basta vencer en China, ni doblegarlo en Italia o España. Hay que vencerlo en todo el mundo.