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  • Diario Digital | jueves, 23 de mayo de 2024
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El modelo económico del MAS

El modelo económico del MAS

El Modelo Económico Social Comunitario Productivo Boliviano, implementado luego de que el MAS llegara al poder en el 2005, incorpora como aspecto central la generación y distribución de los excedentes, afirmando que debe beneficiar a todos los bolivianos y ser empleado en la industrialización, ese plan era la respuesta a la existencia de la crisis global del capitalismo sumida en una crisis estructural, el modelo propuesto daba al Estado un rol más activo en la economía. La base del esquema consistía en utilizar los excedentes generados por sectores llamados “estratégicos” para la redistribución de ingresos e impulsar sectores generadores de empleo.

El modelo económico del MAS no tiene nada de nuevo y carece de originalidad. Las múltiples crisis del capitalismo que propone fueron planteamientos ya existentes. Es presentado como de transición hacia el socialismo, sin considerar el fracaso histórico del socialismo. Tiene sus raíces en la propuesta “Estrategia Socio-Económica del Desarrollo Nacional 1971-1991”, elaborada en el gobierno de Alfredo Ovando Candia y en los planteamientos de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) de los años 60 y 70, que sustenta el papel del sector exportador como vital para superar el atraso y el funcionamiento de la industrialización sustitutiva de importaciones, asentado en la disponibilidad de bienes de capital y bienes intermedios abastecidos por las exportaciones. Para la CEPAL, uno de los obstáculos internos para el crecimiento se originaba en la concentración del ingreso, por eso planteaba “una mayor igualdad en la distribución del ingreso”, sin embargo, Luis Arce decía en febrero del 2020: “Hemos hecho nuestro modelo, con nuestras ideas... con nuestro propio pensamiento, con nuestras propias ideas que las plasmamos para que este modelo dé beneficios a los bolivianos, y lo más importante, lo hemos logrado”.

Pero, en la realidad y durante todos estos años, parece que el modelo económico comunitario es inviable porque no prevé nuevas alternativas de producción para generar ingresos. Ha dominado más el discurso político ideologizado que la estructura misma en el planteamiento del plan, el modelo ha servido para gastar, pero no para generar un futuro sostenible; la incursión del gobierno en el modelo productivo a través de las empresas estatales, ha fracasado. 

Se sigue pensando en el extractivismo, pero no en diversificar la economía. El modelo económico comunitario nunca tuvo bien definido lo que perseguía. La igualdad, la distribución del ingreso y el crecimiento fueron enunciados generales y vagos, tampoco pudieron ser medibles. ¿Cómo se mide el vivir bien? El modelo refleja más una suma de voluntades acompañado de un discurso político.

La distribución de los “excedentes” mediante bonos, solo sirve para garantizar falsas lealtades, no ha cumplido el objetivo que se había planteado, encima los pagamos todos, el dinero sale del bolsillo de los bolivianos. Entel o BoA generan utilidades porque cobran al ciudadano altas tarifas por servicios nada competitivos, lo que se da en los bonos es básicamente lo que se le saca a la gente.

Bolivia seguirá dependiendo de los recursos naturales, la minería tradicional y la minería del oro y del litio, y los hidrocarburos. Y si le va mal no es obra del imperialismo, sino de la incapacidad de nuestros gobernantes para entender el desarrollo, y de los politiqueros que en todo este período y con todos los ingresos, no han generado una alternativa de largo plazo para el crecimiento de la economía.

El problema actual no es la falta de reservas internacionales o de dólares, sino recuperar ingresos para el Estado como la minería que genera unos 6.000 millones de dólares o reducir la burocracia estatal que genera otros 5.000 millones de dólares para poder estabilizar la economía.

TIBURÓN

FERNANDO BERRÍOS

Politólogo

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