Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 24 de enero de 2022
  • Actualizado 19:24

La educación no caduca

La educación no caduca

El 6 de junio del 2020, el Ministerio de Educación emite el Decreto Supremo 4260, reconociendo la educación virtual y a distancia. El 2 de agosto se clausura el año escolar, creando incertidumbre, tristeza y ansiedad en profesores, estudiantes, padres y madres de familia.

Desde inicios de la cuarentena, estudiantes y profesores emprendieron una carrera contra el tiempo, desde un escritorio, la sala, la cocina o en algún lugar de su hogar, explorando otras formas de enseñanza y aprendizaje, se capacitaron una y otra vez en el manejo de aulas virtuales, inventaron dinámicas, hicieron presentaciones didácticas, multiplicaron sus horas de trabajo. Otros se disfrazaron para motivar las clases virtuales, algunos se desplazaron a la casa de estudiantes en bicicleta, con una pizarra en la espalda, más de un profesor envió tarjetas a sus estudiantes. “Algo que me tuvo encendida en la pandemia, fue mis estudiantes. Mi profesión no es casualidad, lo escogí para ser vivida”, expresa una profesora. Todos respondiendo a un reto educativo en medio de una pandemia.

Ante el anuncio de la clausura del año escolar, el Instituto para el Desarrollo Humano –Bolivia realizó entrevistas virtuales a profesores/as sobre la clausura escolar, “Siento frustración y tristeza, me capacité en manejo de plataformas, que el IpDH nos capacitó, envié tarjetas de crédito para internet a mis estudiantes, y de alguna manera siento que he contribuido no solo en contenido, también he sido un apoyo emocional por la situación y ellos para mi han sido mi motivación”, expresó una profesora.

Estudiantes y profesores manifiestan su preocupación por ser promovidos de curso sin haber concluido el año. Una profesora expresa: “Mis estudiantes de la promoción están desamparados, me escribieron expresando su tristeza y preocupación por las clases, ellos construyeron sueños a nivel profesional, pasar de curso sin haber aprendido está dejando vacíos”. Una estudiante refiere: “Sentimos tristeza, las clases virtuales eran un alivio, aprendíamos algo, somos conscientes que no podemos pasar así de curso”. La expectativa a nivel profesional de estudiantes de último curso es obstaculizada por la pandemia y tiene como resultados la clausura.

La educación virtual en Bolivia empezó a funcionar a medias. El mayor problema es el acceso a internet. El 68% de estudiantes y el 38% de profesores compra crédito para conectarse a internet, otros no cuentan con computadoras o celulares, según la encuesta realizada por el IpDH.

Es fundamental realzar que la Constitución Política del Estado, en el artículo 77, parágrafo I establece: “La educación constituye una función suprema y la primera responsabilidad financiera del Estado, que tiene la obligación de sostenerla, garantizarla y gestionarla”. Por tanto, se espera que el Estado instale internet gratuito para todo el sistema educativo y dotar dispositivos a estudiantes de escasos recursos.

Más allá de disposiciones, existe voluntad y compromiso para continuar la educación, dentro o fuera de aula, presencial o virtual, formal o no formal. La educación es un proceso que no caduca.

El IpDH – Bolivia continúa motivando y apoyando para trabajar en educación en tiempos de COVID-19 a través de actividades virtuales, es nuestro compromiso y obligación, en favor de niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Pueden contactarnos al WhatsApp https://wa.me/59144410296


 

EVELIN DELGADO FERNÁNDEZ

Educadora del Instituto para el Desarrollo Humano

[email protected]g

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad