Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 11:44

Mi Neandertal y yo

Mi Neandertal y yo

Conceptualizados hoy como seres de brutalidad excesiva y baja inteligencia, los neandertales (Homo neanderthalensis) fueron en realidad una especie de tecnología avanzada y con rasgos culturales y artísticos bien definidos. En estos tiempos del SARS-CoV-2 conviene darles una mirada a nuestros primos evolutivos con los que entrecruzamos adquiriendo varias de sus características, incluyendo parte del sistema inmunitario que hoy nos sirve para combatir todo tipo de enfermedades, incluso las virales.

Compartimos un tronco común con los neandertales y nos separamos ambos de él hace aproximadamente 500.000 años. Pero no fue hasta hace unos 230.000 años atrás, cuando ya eran una especie bien definida, que los neandertales comenzaron a tener una existencia significativa en su entorno euroasiático. Eran principalmente cazadores, utilizando herramientas de madera, piedra, fibras vegetales y pegamentos de elaborada confección. Al habitar lugares fríos, vestían ropas hechas con las pieles de sus presas, utilizaban hábilmente el fuego y algunas plantas con fines alimenticios y medicinales. No solo eran continentales, sino que también pescaban en el mar. Fue en estos ámbitos geográficos que Homo sapiens al llegar a Europa hace unos 200.000 años, intercambió con los neandertales genes y cultura por milenios completos.

Los fósiles y estudios moleculares muestran que los neandertales llegaron a América hace unos 130.000 años, siendo los primeros colonizadores del continente. Como resultado de nuestra hibridación, cada uno de los humanos actuales posee un 2% de material genético neandertal, aunque no siempre el mismo 2% de persona a persona. En total, la humanidad de hoy conserva aproximadamente un 30% del material genético neandertal original.

Entre los genes neandertales que heredamos y que posibilitaron nuestra diseminación por todo el planeta están aquellos que hacen que las mujeres de hoy tengan más descendencia y con menor riesgo de aborto, aquellos que produjeron una tez clara y pelo liso, varios genes relacionados con el sistema inmunitario, etc. Dentro de los genes neandertales actualmente negativos para nosotros están los que incrementan el riesgo de diabetes tipo 2, alergias, obesidad, etc.

En Bolivia, hemos visto a los neandertales desde lejos sin justificación alguna. Un estudio en progreso en el Museo de Antropología de la UMSS muestra que el denominado Hombre de Jayhuayco, hallado en 1960 en la base aérea, posee rasgos neandertaloides y podría datar de por lo menos unos 30.000 años atrás. Esto sugiere que esta especie, o los primeros híbridos con nuestra especie, ya ejercían presión sobre los animales prehistóricos de la región, representados por armadillos gigantes, mastodontes, etc., causando la extinción de por lo menos algunos de ellos.

Los estudios de las distintas especies humanas producen sorpresas inquietantes para algunos. Por ejemplo, los estudios genéticos muestran que los humanos actuales de Europa, Asia, América y Oceanía poseen ADN neandertal y de otras dos especies humanas extintas, mientras que grupos actuales del África tienen poco o nada de ADN neandertal o de cualquier otra especie extinta conocida genéticamente. Una verdadera bofetada para los puristas recalcitrantes, ¿no lo cree?


EDUARDO MORALES

Ph. D., docente de la Universidad Évora, Portugal

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