Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 09:51

Virus, abandono y asilos

Virus, abandono y asilos

La muerte de 10 adultos mayores en el asilo San José con el mortal coronavirus conmovió a los cochabambinos y bolivianos. Ese trágico hecho sacó a luz, una vez más, la crítica situación de ese grupo de personas que es uno de los más vulnerables.

La mayoría de la población que está en los asilos se encuentra abandonada por sus familiares y solo viven de los aportes y donaciones que dan algunas personas e instituciones y, por supuesto, del cariño y atención de religiosas.

¿Qué pasó con el asilo San José? No se tiene información clara sobre la forma de cómo el virus llegó al lugar, sin embargo, las condiciones de salud y la edad avanzada de los adultos mayores fueron dos razones determinantes para un desenlace fatal, hecho que esperemos no se grave y no suba el índice de mortalidad.

Tras conocerse del fallecimiento, las autoridades en salud y municipales intervinieron el asilo. Luego de hacerles la prueba a unos 100 adultos mayores, más de 60 dieron positivo. Ahora, todos reciben tratamiento y atención médica para que puedan superar el virus.

Lo sucedido en el asilo San José es solo una muestra de lo que puede ocurrir en los otros centros de reposo para ese grupo de personas. Fue una alerta y un llamado de atención para que las autoridades también tomen en cuenta a esos lugares que concentran a decenas de personas que son altamente vulnerables.

El personal de salud que está tratando a los adultos mayores con coronavirus manifiestan que su evolución es buena, pero, hacen un llamado a la solidaridad para que las personas de buen corazón puedan donarles medicamentos, mascarillas, pañales y otros insumos. Todos los cochabambinos debemos solidarizarnos para ayudar a salvar la vida de esos adultos mayores que, desgraciadamente, han sido abandonados y hoy, en el ocaso de sus días, están solos.

En estos tiempos de pandemia es importante que la Alcaldía de Cochabamba y la Gobernación destinen parte de su presupuesto para satisfacer las necesidades que tienen los asilos en Cochabamba. Ahora, la prioridad es preservar la salud y la vida de los cochabambinos. Ellos también cuentan, ellos también los necesitan.

Cabe mencionar que la muerte masiva de adultos mayores en los asilos se dio en varias partes del mundo, sobre todo en España, donde, pese a las medidas de bioseguridad, los fallecimientos fueron masivos.